Iker Bizkarguenaga
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

La mortalidad aumentó un 91,4% en abril de 2020 en Nafarroa a causa del covid-19

El covid fue la principal causa de que el año pasado la mortalidad creciera más de un 20% en Nafarroa, aunque el principal impacto de la pandemia se produjo en la primera ola; los decesos aumentaron un 71% en marzo y un 91,4% en abril. Ayer ese herrialde notificó el primer fallecido en trece días.

Funeral celebrado en Iruñea en pleno confinamiento, en marzo del año pasado.        (Idoia ZABALETA I FOKU)
Funeral celebrado en Iruñea en pleno confinamiento, en marzo del año pasado. (Idoia ZABALETA I FOKU)

Aunque con el paso del tiempo los recuerdos se atemperan, de vez en cuando se publican datos que ponen en perspectiva lo que supuso la primera ola de la pandemia. Ayer, el Instituto de Estadística de Navarra, Nastat, aportó algunas cifras que permiten calibrar el fortísimo impacto de aquella embestida inicial del covid en nuestro país. Según se indica en su último informe, en marzo y en abril de 2020 la mortalidad aumentó un 71% y un 91,4%, respectivamente, en Nafarroa respecto al año anterior.

Por tanto, en el momento álgido de aquella oleada el número de muertes casi se duplicó en ese herrialde, un dato que da la medida de lo que es capaz el SARS-CoV-2, cuyo efecto se ha logrado limitar en parte con durísimas restricciones y medidas preventivas. Y a pesar de ellas, en el conjunto del año las defunciones aumentaron un 20,9% en Nafarroa respecto a 2019, y también se produjeron fuertes subidas, del 24,9% y 29,6% en septiembre y octubre, coincidiendo con la segunda ola pandémica.

A partir de esas fechas las cifras de mortalidad se han situado en rangos más normales, debido a la celeridad con la que el Ejecutivo de Iruñea respondió a los repuntes de enero y marzo.

El balance, en cualquier caso, es estremecedor, y hay otro dato que lo resume perfectamente: el año pasado en Nafarroa se produjo una pérdida de esperanza de vida de 0,44 años en el caso de los hombres y de 0,57 años en el de las mujeres. Sigue siendo de las más altas del planeta, 81,3 años los hombres y 86,2 las mujeres, pero esa merma es extraordinaria en un contexto de aumento en las últimas décadas.

Un muerto, trece días después

En conjunto, el crecimiento vegetativo de la población navarra presentó en 2020 un saldo negativo de 1.685 personas, en gran medida a causa de una enfermedad que ha causado hasta el momento 1.191 fallecimientos.

Precisamente, el último deceso provocado por el covid-19 fue comunicado ayer por el Gobierno de Iruñea, rompiendo una racha sin fallecidos de trece días. También hubo un incremento en el número de pacientes en los hospitales navarros, de 28 a 29, y se produjeron dos nuevos ingresos, uno más que la víspera, después de haber encadenado dos días sin hospitalizaciones.

Pese a ello, la situación actual es diametralmente opuesta a la que había en la primavera del año pasado, no solo porque a diferencia de entonces las vacunas permiten albergar esperanzas de superar la crisis sanitaria, sino también porque los datos diarios afianzan esas esperanzas.

Así, los 47 nuevos contagios notificados ayer dejan la incidencia acumulada de Nafarroa en 102 casos por cien mil habitantes, a puertas de rebasar el muro simbólico del centenar.

Con todo, el herrialde que mejor evolución mantiene en las últimas jornadas es Gipuzkoa, cuya incidencia acumulada quedó el miércoles en 106 casos por cien mil habitantes. En dos semanas, su tasa se ha reducido en más de cien puntos –estaba en 209 casos el 3 de junio–, una mejora mucho mayor que las de Nafarroa –de 133 a 102–, Bizkaia –de 210 a 135– y Araba –de 154 a 117–.

Es posible, por tanto, que hoy mismo quede también por debajo del centenar de casos por cien mil habitantes, y el número reproductivo básico Rt, que muestra si el virus se encuentra en expansión o en recesión y que en el Gipuzkoa está en 0,71, apunta además a que ese ritmo de mejora se va a mantener durante los próximos días. De forma menos acelerada, pero también avanzan en buena dirección Bizkaia y Araba, donde la Rt está en 0,85.

Con la afección del virus cada vez más residual en los grupos de mayor edad –el miércoles hubo tres positivos entre mayores de 60 años en Nafarroa y nueve en mayores de 65 en la CAV–, la crisis podría pasar a otro estadio antes incluso de que se alcance la inmunidad de rebaño.