Aritz Intxusta
Redactor de actualidad

La ola sube en la CAV y se dispara en Nafarroa sin sobrecargar hospitales

La ola se descontrola en Nafarroa, apoyándose en eventos de gran contagio vinculados a fechas tradicionales de fiestas. El resto de territorios siguen con un alza más moderada. La presión en UCI baja, aunque los hospitalizados son cada vez más jóvenes. Lakua informó de un menor de 14 años en UCI. 

Realización de una prueba PCR en Forem. (Iñigo URIZ/FOKU)
Realización de una prueba PCR en Forem. (Iñigo URIZ/FOKU)

El virus sigue cebándose con la población no vacunada aprovechando, en gran medida, los eventos festivos del verano que las recomendaciones y las prohibiciones no están consiguiendo evitar en modo suficiente. Nafarroa, donde la actual ola genera más dificultades, ha pasado de la preocupación por la llegada de casos importados de zonas costeras a centrar el problema en eventos de supercontagio internos. A lo largo del día de hoy se realizará un cribado en Bortziriak a jóvenes de entre 14 y 29 años, después de que el lunes se detectaran 40 positivos en la zona (coincidiendo con las fechas habituales de los sanfermines de Lesaka). 

Al contrario de lo que sucedía en olas precedentes, el elevadísimo nivel de contagios no se está traduciendo (por ahora) en una tensión desmesurada en los hospitales. De hecho, las UCI de Hegoalde redujeron su número de camas ocupadas de 39 a 33. Y el conjunto de camas en planta se mantuvo plano. 

La relación entre enfermos y hospitalizados es cambiante. No todos los días de la semana se dan altas de forma homogénea. Tampoco se sabe a ciencia cierta cuál es la proporción de hospitalizaciones por cada cien contagios de la cepa delta, que ya es la dominante. Su llegada ha sido muy reciente, por lo que faltan datos y existe un decalaje temporal entre los contagios y las hospitalizaciones.

Hechas estas precisiones, hay dos elementos incontestables: el porcentaje de hospitalizaciones es menor que en las olas anteriores, pero las personas hospitalizadas son más jóvenes. 

La consejera de Salud de la CAV, Gotzone Sagardui, dio algunos datos sobre qué perfiles son quienes acaban en el hospital. El caso más preocupante es el de un menor de 14 años que se encuentra ingresado en UCI. Además de este, hay otros dos menores ingresados en planta. Otros seis pacientes (de 87 camas ocupadas en la CAV) tienen entre 18 y 30 años. A estos hay que hay que sumar otros diez ingresados de menos de 40. 

Sagardui advirtió, además, de que lo habitual es que un aumento de contagios tarde unos siete o diez días en notarse en los hospitales, pero que en el caso de los jóvenes puede que llegue incluso más tarde. De ahí que los efectos reales de la actual onda sean a día de hoy muy difíciles de calibrar. 

El grueso de las personas que ocupan camas de hospital pertenece a grupos de edad donde la vacunación está a punto de completarse, cuando no se ha cerrado ya. La media de edad de los ingresados en planta es de 54,7 años y se eleva a 64 entre los que ocupan camas en unidades de intensivos (según datos de Lakua).

Existen, asimismo, otros dos elementos que resultan muy alentadores. El más destacable es que la CAV lleva 13 días sin contabilizar ningún deceso por covid, aunque este sea un dato a coger con prudencia, debido al citado decalaje. 

Las edades, la clave

El segundo elemento es que las vacunas parecen encapsular bien los contagios entre los más jóvenes. Ya ha pasado tiempo suficiente como para que el contagio entre los más jóvenes hubiera permeado en otros grupos etarios. Sin embargo, el resto de edades aguantan bastante bien. Según los datos de ayer, la incidencia entre 19 y 39 años llegaba a los 796 casos por 100.000. Y este indicador baja a 153 para el grupo de 40 a 64, pese a que ni siquiera ha cerrado su proceso de vacunación.

Mirando al detalle, hay edades muy concretas en las que el virus circula descontrolado. Es el caso de los jóvenes de entre 17 y 18 años, donde la incidencia está en 2.659 casos por 100.000 habitantes. En unos días, se verá con más certeza qué problemática genera semejante tasa.