
Nafarroa alcanzó la semana pasada una tasa de vacunación completa del 51%, y lo hizo en plena oleada de contagios, con el virus expandiéndose de forma virulenta. Este contexto, con los porcentajes de población vacunada y no vacunada muy parejos, más o menos la mitad en cada caso, en un momento de gran afección, parece adecuado para medir con datos reales la eficacia de las vacunas. Y los números indican que es muy alta.
Según el informe epidemiológico semanal del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (Ispln), entre el 12 y el 18 de julio se detectaron 3.613 casos de covid en ese herrialde, de los que 379 correspondieron a personas que habían recibido la vacunación completa. Esa cifra supone el 10,48% de todos los contagios. Por tanto, las personas sin vacuna o con el proceso a medias representan el 89,52% del total.
Teniendo en cuenta que la población se divide en dos partes prácticamente iguales, los datos son concluyentes y certifican la gran eficacia de las vacunas.
Con todo, ese impacto positivo no es tan significativo cuando la pauta de vacunación no se ha completado. En este sentido, el Ispln llama la atención sobre «el fuerte aumento de incidencia en personas con vacunación parcial», y recuerda al respecto que «la protección de la vacuna no se alcanza hasta transcurridos 14 días tras la completar la pauta» y que «la relajación de las medidas preventivas tras recibir la primera dosis puede contrarrestar sobradamente la protección vacunal».
Y es que, como se aprecia en el gráfico que acompaña a estas líneas, en la última semana la incidencia del covid se ha disparado entre las personas que tienen la pauta de vacunación sin completar, y ha pasado de poco más de doscientos casos por cien mil habitantes a superar con creces los seiscientos.
Por contra, entre quienes han completado la vacunación la incidencia está en torno a los 150 casos, y quienes no han recibido ninguna dosis llegan al millar.
Estos datos corroboran la capacidad de la variante Delta, que ya supone el 82% de los casos en Nafarroa, de eludir el efecto protector de una sola dosis de la vacuna y la necesidad de cerrar la pauta cuanto antes.
Ningún vacunado a la UCI
La protección de las vacunas se refleja también en los hospitales, ya que solo ocho de los 47 ingresos hospitalarios de la semana pasada correspondieron a personas totalmente vacunadas.
Es un 17% del total, un porcentaje algo más alto que respecto al que se da entre los casos detectados, algo que tiene sentido dado el diferente perfil etario de ambos colectivos, con gente de mayor edad entre los vacunados, donde además están las personas que sufren alguna dolencia crónica o grave. Con todo, que el 83% de los hospitalizados no estuviera vacunado es un dato igualmente significativo.
Igual que lo es que ninguna de las siete personas que la semana pasada ingresaron en las UCI de cuidados intensivos –tres más que la anterior– de Nafarroa hubiera completado la vacunación.
«De no haber sido por la vacunación, las consecuencias de este aumento de incidencia estarían siendo dramáticas», concluye en su informe el Ispln, que aun así recuerda que durante 2021 se han confirmado en Nafarroa 911 casos, cuarenta hospitalizaciones, un ingreso en cuidados intensivos y once defunciones por covid-19 en personas que habían recibido la vacunación completa. Y es que, aunque su eficacia es muy grande, no es absoluta.

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