
Aunque la programación de la Quincena Musical ha sido muy variada, sumando en total 75 espectáculos, la programación de grandes conciertos que se han celebrado en el Kursaal ha destacado este año por la presencia de grandes solistas como Yuja Wang, Grigory Sokolov, Elisabeth Leonskaja o Mitsuko Uchida. Pero falta aún por llegar la solista más estelar que pisará esta edición del festival: la violinista Anne-Sophie Mutter, que hará su debut en la Quincena junto al pianista Lambert Orkis. La cita será el jueves a las 19:30, e interpretarán obras de Mozart, Beethoven y Franck.
Paradójicamente, ha sido la pandemia la que ha permitido que Mutter esté presente en la Quincena, según ha revelado su director, Patrick Alfaya: «Nunca pensamos en que viniese porque es una estrella con un caché elevadísimo. Pero ella desde el principio dijo que estaba dispuesta, porque son circunstancias excepcionales y quería tocar. Estamos encantados, porque en un festival como este, que tiene 82 años, que no hubiera venido Mutter era una tarea pendiente».
Un prodigio del violín
Anne-Sophie Mutter nació en Rheinfelden, en el corazón de la Selva Negra, y ganó su primera competición a la edad de seis años, tras haber comenzado las lecciones de violín tan solo un año antes. El suyo es, de hecho, un caso bien conocido de precocidad musical prodigiosa. «Desde esa edad supe que no quería hacer nada más que ser violinista», afirmaría años después. Mutter se embarcó en su carrera internacional como solista en 1976 en el Festival de Lucerna y un año después hizo su debut en el Festival Salzburgo. Cuando tenía apenas 14 años, Herbert von Karajan la presentó al mundo como «el mayor prodigio musical desde el joven Menuhin», y un año después grabó junto a él y la Filarmónica de Berlín su primer disco.
Desde aquellos debuts, Mutter ha sido considerada una de las más grandes virtuosas del violín de nuestro tiempo y, como tal, ha actuado en los principales centros musicales de Europa, Estados Unidos y Asia. Pero es, además, una estrella con un perfil inquieto, que no se ha limitado a tocar las grandes obras de repertorio sino que ha encargado y estrenado nuevos conciertos para violín de algunos de los compositores más importantes de las últimas décadas, como Dutilleux, Gubaidulina, Lutoslawski, Penderecki o John Williams.
Mutter actuará en Donostia acompañada por Lambert Orkis, que ha sido su pianista fiel desde 1988 y con quien realizó, entre otra muchas otras giras, la que dedicaron en 1998 a las sonatas para violín de Beethoven, con cuya grabación ganaron un Grammy. Mañana interpretarán, precisamente, la “Sonata nº 5, Primavera” de Beethoven, junto con otra sonata de Mozart y la romántica “Sonata para violín” de César Franck.

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca
