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Familiares de 69 usuarios del centro Vitalitas de Barakaldo denuncian una atención «deficiente»

Las familias denuncian que, a consecuencia de la falta de personal, los residentes del centro Vitalitas de Barakaldo sufren falta de higiene y deficiencias tanto en la medicación como en la alimentación.

Intervención de los familiares en las Juntas Generales de Bizkaia. (JUNTAS GENERALES)
Intervención de las familiares en las Juntas Generales de Bizkaia. (JUNTAS GENERALES)

Tres representantes de las familias de 69 usuarios de la residencia para mayores de Vitalitas en Barakaldo, en el barrio Baratza, han acudido este viernes a las Juntas Generales de Bizkaia para expresar su «preocupación» ante la «deficiente» gestión del centro.

En representación de los familiares, Maria Isabel Renovales, Maria Purificación Pérez y Mariví Freire han explicado ante las Juntas que la gestión de Vitalitas está repercutiendo desde el agosto pasado de manera «negativa» en el estado de salud y cuidados de los internos, para añadir a continuación que los residentes sufren un «empeoramiento de la salud» de forma «generalizada».

Las portavoces han señalado que las familias han detectado «deficiencias» en la «mayoría» de sus ascendientes en la higiene, ropa, limpieza, medicación y alimentación, algo que han tachado de «inaceptable».

Asimismo, Renovales, Pérez y Freire han recordado que antes de presentar su queja ante las Juntas Generales, han intentado repetidamente obtener una solución por parte de la empresa, Grupo Vitalia, y por parte de la Diputación Foral de Bizkaia.

Los familiares acusan a la Diputación de no realizar las inspecciones suficientes y no tomar cartas en el asunto. Asimismo, señalan que solo hay 7 inspectores para las residencias de toda Bizkaia, con lo cual, los centros no llegan a pasar siquiera una inspección anual.

Además, han pedido a la Diputación que los resultados de estas inspecciones se hagan públicos para que la ciudadanía tenga información a la hora de elegir un centro. «No se habla con las familias», ha criticado Mariví Freire.

Han situado el comienzo de estas irregularidades en el marco de la protesta sindical que inició la plantilla, en agosto de 2020, para denunciar la sobrecarga que sufren los trabajadores. Por lo cual, las portavoces sostienen que el problema de base reside en la «sobrecarga» y en las condiciones precarias que sufren los empleados.

Protestas también en Gipuzkoa

Trabajadoras de las residencias de Gipuzkoa se han unido a la denuncia de las pésimas condiciones que sufre el sector de los cuidados. Para manifestar su malestar, este viernes las plantillas de más de 20 centros se han concentrado para reclamar condiciones laborales dignas, a convocatoria de ELA.

Concretamente, las trabajadoras han exigido la bajada de los ratios. ELA acusa a la Diputación de Gipuzkoa de negar los procesos de negociación y «la realidad de los centros». Así, el sindicato achaca a la institución foral que esta defienda que hay una trabajadora por cada dos residentes, mientras, según la central, hay una cuidadora por cada 13 internos.

El sindicato ha anunciado que continuará con las movilizaciones para exigir mejoras en el sector. Así, ha convocado otras dos jornadas de huelga para los días 28 de octubre, jueves, y 12 de noviembre.