Unai no debe pensar cómo
Podemos decir que la final entre Jokin Altuna y Unai Laso es una final esperada, una final que el aficionado quiere ver y que desde el verano todos los pelotazales pedían a gritos. A grandes rasgos podríamos decir que Altuna es un pelotari muy muy técnico y que Laso es más eléctrico, pero se ha demostrado que a Altuna, y a todo el mundo, lo que de verdad le hace daño es la velocidad de la pelota. Este verano, aunque no le haya llegado a ganar en ninguno de los tres partidos que han disputado mano a mano, Unai ha comprobado que lo ha tenido contra las cuerdas y en una final echará todo lo que tiene y más para dar ese último empujón que le faltó en esos partidos. Para hacerlo, yo creo Laso tiene que hacer su juego; Laso es un pelotari muy natural, que no tiene que tener muy predeterminado si tiene que hacer esto o hay que hacer lo otro. Creo que hace en cada momento lo que le sale y hasta ahora le ha ido muy bien y debe seguir igual. Es impulsivo y no debe estar pensando en cómo ni cuándo, a los artistas las cosas les salen en cada momento y a veces, si les preguntas por qué, tampoco te saben contestar. Habrá 3.000 personas en el frontón, pero Unai es bravo, se motiva en ambientes así.

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