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Los Angeles Lakers confirman su desastre y quedan fuera de la postemporada de la NBA

Sin LeBron James pero con Anthony Davis, los californianos han caído por 110-121 ante los Phoenix Suns y se han quedado sin opciones ni de jugar el play-in, al tiempo que los San Antonio Spurs se garantizan su presencia en el paso previo a la postemporada.

Anthony Davis se retira cabizbajo con los Lakers eliminados.
Anthony Davis se retira cabizbajo con los Lakers eliminados. (Christian PETERSEN / AFP PHOTO)

A falta de tres jornadas para terminar la Liga Regular de la NBA, Los Angels Lakers han quedado eliminados y serán los san Antonio Spurs quienes disputen el play-in previo a los play-offs. La franquicia angelina, sin LeBron James pero con Anthony Davis, no ha podido dar la sorpresa y ha caído ante los Phoenix Suns, ganador de la Liga Regular de la presente campaña, y han cáido por 110-121, quedándose con un balance de 31-48, por 34-45 de los Spurs, los cuales tienen el average particular ganado respecto de la franquicia de oro y púrpura, sin duda la peor noticia de la campaña en la mejor liga de baloncesto del mundo.

«Es difícil ganar cuando no cuentas con tus tres mejores jugadores», ha comentado Anthony Davis tras el partido, en referencia a la nueva ausencia por lesión de LeBron James, ya que el de las lesiones ha sido uno de los caballos de batalla de estos Lakers a los que la edad de sus jugadores y los problemas físicos les ha pasado una factura muy cara.

Hablando de facturas, ahora todo el mundo se acuerda de los 47 millones de dólares del contrato de Russell Westbrook, fichaje «patrocinado» por el propio LeBron James en su momento, al punto de cerrar el plantel con jugadores de excelso pasado pero pocos anillos como Dwight Howard, Carmelo Anthony y DeAndre Jordan, Trevor Ariza o Rajon Rondo, y soltando «lastre» con cierta calidad, como pueden ser Kyle Kuzma, Kentavious Caldwell-Pope o Alex Caruso.

Los más compasivos dirán que los Lakers, por las lesiones, solo han contado con LeBron, Davis y Westbrook juntos en 21 encuentros de lops 79 disputados hasta la fecha, pero no solo es eso, sino que los roles y la adaptación del juego a lo propuesto por el técnico Frank Vogel ha volado por los aires. En la burbuja de 2020 los Lakers empataban con los Celtics en el número de anillos conseguidos, 17, cimentando su juego en la gran defensa más el dúo compuesto por James y Davis, más un número de «especialistas» que sabían lo que podían y lo que no podían hacer.

«Es difícil ganar cuando tus tres mejores jugadores no pueden tener tiempo juntos en la pista. Es mala suerte. Pero tenemos que recargar pilas y ver lo que viene», añadía Anthony Davis, quizá con parte de razón, pero cuando la línea entre aspirar al anillo y no pasar ni siquiera al play-in es tan fina, es que demasiadas cosas han fallado desde el inicio.

Sin alternativas

Cierto es que tras aquel anillo los problemas físicos han afectado sobremanera a sus estrellas, pero la plantilla había quedado tan marcada por los salarios y las aptitudes de unos pocos nombres propios, que a la hora de buscar alternativas, el resultado ha sido un vacío absoluto.

«Debemos reflexionar, debemos pensar en el objetivo fallido. Pero no tengo respuestas ahora, quizás la próxima semana, pero ahora no tengo respuestas», reconocía Carmelo Anthony en la rueda de prensa posterior al partido perdido por los Lakers en la visita a los Suns.

Con las estrellas padecidndo problemas físicos, un tope salarial más que cubierto como para buscar agentes libres y con una defensa en barrena, al punto de ser el octavo peor de las 30 franquicias, la temporada ha ido jalonada de grandes golpes puntuales que han devenido en el batacazo final.

Así, en octubre los Lakers perdieron contra Oklahoma City Thunder tras ir ganando por 25 puntos; en enero fueron apabullados por los Denver Nuggets (133-96) y, para más inri, los Memphis Grizzlies se dejaban ir para ganarles solo 117-129 tras ir 29 puntos abajo en el tercer cuarto. En febrero los New Orleans Pelicans los aplastaron entre pitos de su propia afición (95-123) y en marzo les ganaron los Houston Rockets, colistas del Oeste con solo 20 triunfos.

Sal en la herida

Por si todo ello fuera poco, algunas leyendas como Magic Johnson han echado sal en la herida criticando la deriva del equipo mientras que la hinchada de los Lakers la ha tomado a golpe de abucheo con Russell Westbrook, no siempre con justicia, por mucho que se temiesen de los peligros de su fichaje por su carácter dentro y fuera de la cancha.

A mediados de enero, LeBron James admitió en Twitter que el equipo no había estado a la altura: «Os pido perdón ¡y os prometo que seremos mejores!».

Pero ni los brotes verdes de algunas incorporaciones inesperadas como Austin Reaves y Stanley Johnson, ni el esfuerzo extra de LeBron y Davis jugando lesionados los últimos partidos evitaron la debacle. 

¿Quién sustituirá a Frank Vogel? ¿Cómo aprovechar el último año de contrato de LeBron James? ¿Hay destino para Westbrook? ¿Rob Pelinka debe ser cesado como mánager general? Son muchas las preguntas en torno a los Lakers y más aún el tiempo que existe para hurgar en las heridas que primero han de parar de supurar.

«Nunca me rindo, no forma parte de mi personalidad, más allá de lo que pase. No puedo hablar por mis compañeros, pero yo siempre juego hasta el final», se justificaba Russell Westbrook tras la derrota ante los Suns, una suerte de huida hacia delante de un jugador demasiado acostumbrado a acabar mal en las franquicias que visita.

Los Lakers todavía deben afrontar a los Golden State Warriors, los Oklahoma City Thunder y los Denver Nuggets antes de terminar la temporada regular, una suerte de gira de despedida amarga como pocas, porque cada arranque de temporada es una esperanza nueva en la franquicia de los Lakers.

«Estamos decepcionados, pero no hubo falta de compromiso. Hemos trabajado mucho, pero estamos eliminados y estamos decepcionados ahora mismo», admitía Frank Vogel a este respecto, un técnico que en dos años ha visto cómo pasaba de la gloria a la miseria, en una franquicia diseñada para lucir pero que se ha olvidado del basket como juego y no solo como marketing.

Los Lakers han rematado su mala campaña perdiendo ocho de sus diez últimos partidos, al tiempo que han dado un hilo de vida a unos Spurs en plena reconstrucción que, en estos tres últimos partidos de Liga Regular que les quedan, intentarán superar a los Pelicans de Nueva Orleans y, aunque sea, buscar poder jugar su primer partido de play-in en casa.