
Las colaboraciones de Eskil Vogt con el cineasta y amigo Joachim Trier, en películas como ‘Thelma’ (2017), han hecho que sea más conocido como guionista. Sin embargo, su ópera prima en la realización ‘Blind’ (2014) le valió además del premio al Mejor Guion en el festival de Sundance, el Label Eurocinemas en la Berlinale y cuatro estatuillas de la Academia de cine noruega. Con su siguiente ‘The Innocents’ (2021) ha participado en la sección ‘Un Certain Regard’ de Cannes, ganando el premio al Mejor Sonido en los EFA del cine europeo y una Mención Especial en el festival de Sitges.
Si en su primera película exploraba el mundo de la ceguera, en la segunda observa la niñez como un espacio con una vida propia al margen de la realidad adulta. Es de esos relatos sobre la autonomía infantil que beben del clásico literario de William Golding ‘El señor de las moscas’, si bien en lo cinematográfico capta algo de la atmósfera inquietante expuesta por Chicho Ibáñez Serrador en ‘¿Quién puede matar a un niño’ (1976), o por Thomas Alfredson en ‘Déjame entrar’ (2008). Son niñas y niños con habilidades especiales.

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