¿Por qué no sóno el Olifante de Roland en Zinemaldia?
Sorprende que un proyecto de la magnitud de ‘Irati’ no hubiese tenido su hueco en la última edición de Zinemaldia y en un apartado destacado como hubiese sido Inauguración, Clausura o Velódromo. Sobre todo si se tiene en cuenta el factor ‘escaparate del cine vasco’ que siempre abandera el certamen donostiarra y teniendo presente que la película y por todo lo que ella en sí misma simboliza –tanto en su puesta en marcha, como en su excelente resultado final– se haya decantado por una vía más respetuosa con el género fantástico.
Preguntado sobre ello, Paul Urkijo ha optado por una respuesta diplomática mediante la cual explicó que «vistas las opciones que nos fueron ofrecidas desde Zinemaldia, decidimos optar por otras vías».
Dejando a un lado las lecturas que puede despertar esta decisión, quien mejor ha salido parada de esta situación ha sido la película de un cineasta que no ha dudado en sacar adelante este proyecto ambicioso y mágico.

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