La atleta keniata Rebbeca Sirwanei ha dado la gran sorpresa este domingo en el 44º Maratón de Donostia, al imponerse a la favorita Gladys Chepkurui y batir el histórico récord de la palentina Ana Isabel Alonso, establecido en 1995.
Cinco corredoras de élite han tomado las primeras posiciones desde la salida al ritmo de una de las ocho liebres que encaminaba el crono, para intentar batir ese gran registro de la corredora castellana (2:26.51) hace 27 años, todo un reto que, favorecido por las buenas condiciones para correr, hacían que el sueño de la organización pudiera cumplirse.
Pese a que las condiciones han sido excelentes, la prueba ha comenzado a pasar factura pronto, cuando el grupo se ha fracturado y quedando solo tres atletas en cabeza. Mediado el recorrido, la cifra se ha reducido ya a dos.
La también keniana Gladys Chepkurui (2:28.55 como mejor marca), ganadora este año de la media maratón de Nápoles y en un buen estado de forma, se ha asociado con su compatriota Rebbeca Sirwanei Tanui para dominar la prueba con autoridad, ante el bajón de otras corredoras top como Euliter Jepchirchir o Ebesie Ayele.
Quedaba mucha prueba pero la posibilidad de batir el récord de Alonso empezaba a cobrar fuerza y lo tendrían que hacer ambas corredoras, sin ayuda de liebres ni protegidas por un grupo amplio que concediera relevos, es decir, tendrían que buscarlo a la vieja usanza.
Ese récord que marca además el mejor registro estatal, estaba ya pulverizado en el tramo final de la prueba, cuando Chepkurui y Sirwanei han dedicado sus esfuerzos a planificar el ataque final que permitiera una llegada en solitario, de una u otra.
Rebbeca Sirwanei ha dado el golpe definitivo en el momento en que el maratón llegaba a las inmediaciones de Anoeta. Tras recuperar fuerzas en el avituallamiento, ha lanzado su ataque, sorprendiendo totalmente a la experimentada Chepkurui y marchándose en solitario.
Finalmente, Sirwanei ha establecido un nuevo récord de 2:23.09, mientras que Chepkurui ha necesitado 2:26.21, mejorando también el viejo récord de Alonso. La tercera plaza ha sido para Euliter Jepchirchir, con un tiempo de 2:28.10, completando el éxito de Kenia.
Podio íntegramente etíope en la prueba masculina
En la prueba masculina, la carrera ha deparado un podio de corredores etíopes con victoria de Sisay Fekadu, que ha atacado a dos kilómetros para el final y ha llegado en solitario a la meta del Boulevard donostiarra.
El grupo de favoritos se ha distanciado enseguida del grueso del pelotón, grupo en el que los africanos iban muy cómodos con la compañía del guipuzcoano Unai Arroyo, quien participaba en una media maratón que ha acabado ganando.
La liebre marroquí que marcaba el ritmo tenía el reto de tirar hasta los 30 kilómetros y, a partir de ahí, serían las fuerzas de los atletas las que dirían si se podía batir el récord establecido hace 20 años por Timothy Cherigat (2:09.4 horas), pero todo se ha roto cerca del kilómetro 20.
El keniano Ben Kimtai transitaba cómodo en un grupo que alcanzaba la decena, entre los que seguía Arroyo, ya en el final de su prueba de 21 kilómetros. El guipuzcoano ha dado un arreón en pos de sus intereses y, de forma instintiva, se ha roto el grupo de maratonianos, la liebre ha tenido que ceder y han sido Kimtai y Titus Kiplosgei los que han pasado a marcar un ritmo más lento.

El nuevo circuito diseñado por la organización, favorable a las buenas marcas, ha aportado también su grano de arena, de forma que se veía sin problemas a los siete corredores africanos que lideraban la prueba a mitad de recorrido.
Jonathan Biwot Kipkemey, el keniano que también estaba en algunas quinielas como favorito al triunfo, se ha cansado de ir en grupo, ha incrementado el ritmo en el kilómetros 26 y ha protagonizado el primer ataque serio que no ha cuajado, aunque ha servido para tensionar el último cuarto de la prueba.
La marca de Timothy Cherigat desde 2012 (2:09.4) ya no estaba cuestionada pero sí lo estaría el triunfo, con hasta siete opciones, entre las que se ha visualizado una vez más la eterna pugna Kenia-Etiopía en la reina de la carreras, con Eritrea también con opciones al tener un representante en el selecto grupo de atletas en cabeza.
La estrategia iba a ser clave en los metros finales pues los siete corredores han seguido en tropel hasta los aledaños de la meta, en pleno centro de Donostia, de manera que en el barrio de Gros han llegado los ataques, de los que han salido bien parados los etíopes Kifle y Fekadu.
Éste último ha dado el latigazo definitivo a menos de dos kilómetros de la meta, que le ha permitido llegar destacado y sin oposición a una brillante victoria con un registro de 2:13.29. Fifle ha entrado diez segundos después y la tercera plaza ha sido para Dereje Adugna, a veinte segundos del ganador.
Por lo demás, tiempo espléndido y buen ambiente en una prueba donostiarra que sigue creciendo y que ha rondado los 6.000 atletas en las tres carreras programadas para el nuevo trazado diseñado este año.

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