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Rescatan a 103 personas en el Mediterráneo entre amenazas de la Guardia libia

El barco de rescate Louise Michel ha rescatado a 103 personas que navegaban en un bote de goma en el Mediterráneo central. Mientras esperaban la llegada del Humanity 1, embarcación de mayor capacidad, la aparición de la Guardia costera libia ha desatado el pánico entre los rescatados.

Imagen del bote con 103 migrantes antes de la llegada del Louise Michel.
Imagen del bote con 103 migrantes antes de la llegada del Louise Michel. (MV LOUISE MICHEL)

Los barcos Louise Michel y Humanity 1 han llevado a cabo un peligroso rescate en el Mediterráneo al salvar a 103 personas que viajaban en un pequeño bote de goma en medio de las amenazas de un barco armado de la guardia costera libia, según han revelado este lunes las ONG que operan las naves humanitarias.

La tripulación del Louise Michel, el barco de salvamento financiado por el artista de arte urbano británico Banksy, repartió chalecos salvavidas, agua y comida a los migrantes, mientras esperaba la llegada de la nave de la ONG alemana SOS Humanity, mucho más grande.

«Cuando llegó una lancha rápida de la llamada Guardia Costera de Libia, se desató el pánico en el bote de goma y entró agua. Debido a la situación de emergencia inmediata, la tripulación del Louis Michel llevó a todos al barco», ha explicado SOS Humanity.

Tras varias horas de espera y para garantizar la seguridad de los supervivientes, entre ellos una mujer embarazada y más de 30 menores, y dado que muchos sufrían de hipotermia, los capitanes de ambas naves «decidieron juntos transferir a todos a Humanity 1, donde podían recibir una mejor atención», han indicado desde el Louise Michel.

La ONG alemana ha explicado que la «Guardia Costera de Libia, armada con una ametralladora, agredió verbalmente a las tripulaciones» y «luego, con las luces apagadas, remolcó el bote vacío hacia la costa libia».

Enfrentamientos diplomáticos

Tras el pulso que mantuvieron a principios de noviembre con el Gobierno italiano presidido por Giorgia Meloni, las ONG que se dedican al rescate humanitario en el mar han regresado al Mediterráno Central, donde no se detienen los naufragios de las precarias embarcaciones en las que los migrantes intentan llegar a Europa.

El Geo Barents, operado por Médicos Sin Fronteras (MSF) y al que Italia impidió durante días el desembarco de las personas que había salvado, navega este lunes con 164 migrantes a bordo, entre ellos 50 menores no acompañados, tras dos operaciones efectuadas en pocas horas.

Se trata de la vigésima misión del barco de MSF, la primera tras la crisis con el Gobierno italiano al aplicar su nueva política antiinmigración de dejar bajar solo a los migrantes vulnerables rescatados por barcos de ONG y que también provocó el mes pasado un enfrentamiento diplomático con el Estado francés.

Entonces, y tras varios días sin conceder un puerto, el Geo Barents fue autorizado finalmente a atracar en Catania (Sicilia), pero de las 572 personas a bordo solo se permitió que desembarcan 357. Tras una segunda evaluación en el barco, ya que había surgido un brote de sarna y muchos sufrían ataques de pánico, las autoridades permitieron bajar a todos.

Lo mismo le ocurrió al Humanity 1, que llegó al muelle siciliano con 179 inmigrantes, pero solo pudieron descender 144 «vulnerables», mientras que a los otros 35 se les permitió solo después de que se pusieron en huelga de hambre.

Una tercera nave, el Ocean Viking de la ONG francesa SOS Méditerránee, con 234 migrantes y que no había llegado a entrar a aguas italianas a la espera de un permiso que nunca llegó, decidió poner rumbo a Tolon (Occitania), lo que provocó la irritación del Gobierno francés.