Marcel Pena
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

EH Bildu abandona el pleno de Getxo en solidaridad con los miembros de Nagusien Etxea

La tensión en Erromo por el derribo de Nagusien Etxea se ha trasladado este jueves de la calle al pleno de Getxo. Desde el público se ha increpado a las representantes de PNV y PSE, por lo que la alcaldesa ha ordenado vaciar la sala. Los concejales de EH Bildu también se han ido.

Ertzainas desplegados alrededor de Nagusien Etxea con motivo de su derribo.
Ertzainas desplegados alrededor de Nagusien Etxea con motivo de su derribo. (Marisol RAMIREZ | FOKU)

El derribo de Nagusien Etxea en el barrio de Erromo sigue generando grandes dosis de tensión y crispación entre los vecinos, tal como ha quedado demostrado en el pleno del Ayuntamiento de Getxo de este jueves. El ambiente de confrontación entre ciudadanos y el equipo de Gobierno, conformado por PNV y PSE, ha quedado patente durante las intervenciones de las representantes de estos dos grupos, y en especial cuando la alcaldesa Amaia Agirre ha ordenado desalojar al público asistente en la sala, motivo por el que los concejales de EH Bildu también han decidido abandonar sus asientos.

El pleno se ha desarrollado con relativa normalidad hasta el punto 25, relativo a la moción conjunta de los grupos municipales de EH Bildu y Elkarrekin Podemos para preguntar sobre la actuación policial ante los edificios de Lope de Vega 12 y que el Ayuntamiento «se posicione ante la brutalidad policial en las protestas contra el derribo» de Nagusien Etxea. Tras más de una hora de debate, y ya sin los concejales soberanistas, la moción ha sido rechazada gracias a la mayoría que conforman PNV y PSE, y a pesar del apoyo del PP a los grupos que la presentaban.

Salón de plenos del Ayuntamiento de Getxo, ya sin los concejales de EH Bildu y Elkarrekin Podemos. (ELKARREKIN PODEMOS GETXO)

La portavoz de Elkarrekin Podemos, Paula Amieva, comenzaba la primera intervención denunciando los hechos ocurridos en Erromo durante las últimas semanas, con varios detenidos y heridos, incluido un periodista de ‘Hiruka’, a la vez que «la Policía identificaba a personas que circulaban por la calle sin dar ninguna explicación».

«Lo sucedido es consecuencia de la imposición del Gobierno municipal de PNV y PSE, y del caso omiso a la voluntad popular. Los conflictos no se resuelven con violencia, sino preguntando a la ciudadanía qué es lo que quiere», ha reflejado.

Las primeras reprimendas desde el público han sido durante el turno de palabra de Carmen Díaz. La portavoz del PSE ha defendido el trabajo de la Ertzaintza, «que es proteger a las personas trabajadoras para que puedan desarrollado legítimamente su cometido», anunciando por tanto su rechazo a la moción.

Por su parte, el concejal de EH Bildu Mikel Bildosola ha citado literalmente decenas de casos trasladados por vecinos de Erromo de todas las edades respecto a su relación con el edificio, tanto en su faceta de Nagusien Etxea, Euskaltegi municipal, escuelas o gaztetxe.

En un sentido similar se ha expresado Eduardo Andrade, concejal del PP, quien ha recordado a su abuelo, «vecino de Romo, PNVero de carnet, gudari condecorado y usuario de la Nagusien Etxea», sobre el que ha afirmado que «hubiera estado en la manifestación» del pasado domingo. «Y yo hubiera estado con él», ha añadido. Asimismo, ha condenado la violencia durante las protestas de las últimas semanas y ha defendido que «existen muchas maneras de solucionar este conflicto que no sea a palos», señalando a los «responsables políticos» por encima de los agentes «que acuden a hacer su trabajo».

A continuación ha llegado el turno de la representante del PNV, Keltse Eiguren, en la que ha sido sin duda la intervención más subida de tono. Desde la primera frase de la primera vicealcaldesa, afirmando que las obras comenzaron «con total normalidad», desde el público se han lanzado protestas, acusándola de «mentirosa».

Tras un primer aviso a los asistentes por parte de Agirre, Eiguren ha continuado con su discurso, en el que ha acusado a los manifestantes de ser los responsables de «impedir el tráfico rodado por la calle adyacente» durante las protestas. Esto ha provocado de nuevo el malestar de los miembros de Nagusien Etxea y la plataforma No al Derribo que se encontraban en la sala. Eiguren, cada vez visiblemente más nerviosa, ha proseguido con la defensa de la actuación policial, volviendo a señalar a los manifestantes como «responsables» de lo ocurrido.

Ha sido en este momento cuando desde la bancada del público se ha escuchado que «¡Hay una intervención judicial pendiente y os la habéis pasado por donde habéis querido! Lotsagarria!», tras lo que la alcaldesa ha ordenado a todos los asistentes que abandonaran el pleno, que ha continuado con la sala vacía.

Fondos Next Generation

En el turno de réplica, Amieva ha anunciado que pedirán al Gobierno español que «que revise si todo lo que está sucediendo puede ser motivo para retirar esta financiación, o estén yendo contra el convenio firmado, porque no han dado datos sobre dónde iban a hacer ese maldito edificio». La concejal de Elkarrekin Podemos se ha referido con ello a los Fondos Next Generation de la Unión Europea, de los que el Ayuntamiento de Getxo ya ha recibido 15 millones para la construcción del «centro intergeneracional».

EH Bildu ha aprovechado su turno para anunciar que, en protesta por la actuación de la alcaldesa con los vecinos asistentes, sus concejales también abandonaban la sala. A su vez, a la puertas del Ayuntamiento continuaba la protestas de los miembros de Nagusien Etxea y la plataforma No al Derribo.

Finalizada la sesión, tras más de una hora de debate y con las concejales de Elkarrekin Podemos también fuera de la sala, se ha abierto el turno de palabra para los asistentes, que como era lógico ha girado principalmente en torno al derribo de los edificios de la calle Lope de Vega. A pesar de las insistencias vecinales, la alcaldesa se ha limitado a defender una actuación policial «proporcional a lo establecido» y a la legalidad del derribo, a pesar de existir un recurso de casación pendiente de resolución.