
Es verdad que la competición debe atender al hoy al aquí y al ahora, pero cuando los partidos consecutivos se precipitan en el calendario, un ojo mira al partido que toca y el otro ojo apunta hacia lo que viene. Saski Baskonia y Surne Bilbao Basket retoman la Fase Regular de la Liga ACB después de tres semanas de parón. Un parón total en cuanto a partidos para los hombres de negro, un parón menos monótono para los gasteiztarras, que se ha saldado con la decepcionante participación copera, la dolorosa derrota en Bolonia y la monumental paliza a Valencia Basket.
Retomar este curso habitual de las competiciones supone a su vez para los dos conjuntos vascos de la ACB volver a la rampa de lanzamientos de una semana europea. Por tanto, se gane o se pierda este domingo, no habrá tiempo de lamentaciones ni celebraciones, y sí para tomar nota de cara a los inminentes partidos de Euroliga –para Saski Baskonia– y la FIBA BCL –para Bilbao Basket–.
Pero lo primero es lo primero. Los hombres de negro saltarán a las 13.00 de Euskal Herria en una cancha tan complicada como el Gran Canaria Arena, una complicación aumentada por la conocida baja de Jeff Withey, más las dudas que manifestaba el viernes Jaume Ponsarnau por Ubal y Denzen Andersson, lastimados después de su periplo por las «Ventanas FIBA». Asimismo, será el debut con la camiseta de Bilbao Basket del pívot heleno Georgios Tsalmpouris, que ha dispuesto de unos pocos días para asir los rudimentos estratégicos de su nuevo equipo para no deambular perdido por el parqué, algo peligroso cuando enfrente le va a tocar lidiar con pívots de la capacidad atlética de Balcerowski o Khalifa Diop.
Los hombres de negro despidieron el mes de febrero derrotando a Granada por 90-73 y sumando por fin su noveno triunfo, su primer éxito de la segunda vuelta, circunstancia que los acerca una vez más a un triunfo de la octava plaza, en manos de Valencia Basket en estos momentos, aunque Breogán y Obradoiro también caminen en la tabla, en su caso fuera de los puestos de play-offs, con un triunfo más que los vizcainos.
Pase lo que pase en el Gran Canaria Arena, Bilbao Basket sabe que no puede descentrarse, toda vez que el Top 16 de la FIBA BCL volverá a retomarse a partir del martes. «Ahora tenemos un calendario muy difícil y exigente, entre otras cosas porque tenemos muchos partidos fuera de casa; nuestros máximos los hemos encontrado en Miribilla y nuestros mínimos los hemos encontrado viajando mucho y cansados. Pero en la BCL nuestras posibilidades se van a definir en los dos próximos partidos en casa», admitía Jaume Ponsarnau en una entrevista concedida a este mismo medio. Por tanto, el resultado del Gran Canaria Arena, fuera esta buena o mala, no debiera desviar los objetivos bilbainos.
Administrar fuerzas
No podía terminar mejor la noche del viernes para Saski Baskonia que con el palizón por 114-75 a Valencia Basket. Pero ese momento de euforia, con la salvedad de un Markus Howard que no pudo ser parte de la gran actuación gasteiztarra, un Markus Howard que sabe lo que es vivir una de sus noches mágicas ante el Covirán Granada, recién ascendido que será el rival de los baskonistas el domingo a las 20.00.
En el triunfo gasteiztarra por 84-95 en la cancha nazarí, un día en el que Joan Peñarroya reservó a buena parte de los titulares –por ejemplo, un Darius Thompson absolutamente fabuloso ante Valencia Basket–, Howard fue el elemento indescifrable para la escuadra andaluza. Esa será la idea del técnico de Terrassa, conseguir una victoria solvente antes de afrontar una semana de doble jornada en la Euroliga, en la que bien pudiera consolidar el Baskonia su condición de equipo de Top 8 continental.

Primero hay que ganar a Granada, algo que dice la lógica que debiera suceder, y que supondría un inesperado descalabro si sucumbiese, un descalabro dos días antes de visitar la cancha del Real Madrid, un Real Madrid menos fiero para el martes si se confirma la ausencia de Edy Tavares, que se torció el tobillo en el partido de Euroliga del viernes ante Villeurbanne. Después del choque en el WIZink Center, los gasteiztarras regresarán a casa para vérselas el viernes con el AS Mónaco, un conjunto que vive en una pequeña contradicción: se encuentra sólidamente situado entre los ocho primeros de la Euroliga pero hay un conflicto de su plantilla abierto con su estrella, el exbaskonista Mike James, que ya las tuvo tiesas en el partido del jueves ante el Maccabi con su compañero de equipo Chima Moneke, al punto de que su entren ador, Sasa Obradovic, debió aplicarle un jarabe de banquillo para no descalabrar la buena marcha de su equipo.
Saski Baskonia deberá administrar sus fuerzas y no dejarse guiar por la euforia, pero si aplica la lógica y supera a Granada, afrontará la doble cita europea con las máximas garantías.

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