Arnaitz Gorriti

Bilbao Basket se hace el «harakiri» en Estambul y peligra su continuidad en Europa (95-85)

Los bilbainos han dominado hasta el receso, pero en la segunda mitad solo han podido aguantar el ritmo de Darussafaka. Smith ha empatado a 83 a falta de tres minutos, pero el parcial final ha sido de 12-2. Bilbao Basket precisa dos grandes favores de Lenovo Tenerife para sobrevivir en la FIBA BCL.

Gabriel Olaseni, autor de 26 puntos, supera a Michale Kyser.
Gabriel Olaseni, autor de 26 puntos, supera a Michale Kyser. (@FIBABASKETBALL)

DARUSSAFAKA 95 - SURNE BILBAO BASKET 85

Para que Surne Bilbao Basket pueda llegar con alguna opción a la última jornada del Top 16 de la FIBA BCL pende de un hilo tan fino que este corre el riesgo de romperse solo de mencionarlo. Los hombres de negro están en pleno proceso de readaptación de sus piezas y rezando cuanto saben a la «Amatxu» a la que se le ofrecen flores cada verano, para que Jeff Withey retorne cuanto antes y ponga un poco de orden en esa defensa que, sin el texano, hace aguas por doquier.

Después de jugar unos 20 minutos muy buenos en la pista del Darussafaka, haber sobrevivido a un mal tercer cuarto y lograr la igualada a 83 con menos de tres minutos por disputarse, los bilbainos se han hecho el «harakiri» en un final de partido dantesco, encajando un parcial de 12-2 y dando el aspecto de un equipo al que se le han agotado la gasolina, las ideas y hasta las ilusiones, al punto de que su última canasta en juego ha llegado a casi ocho minutos para el final, un «dos más uno» que Tsalmpouris ha convertido para establecer el 73-71. Los 12 puntos posteriores de los hombres de negro han llegado de la línea de tiros libres, momentos en los que los bilbainos no han hallado la manera de lograr una sola canasta en juego después de haber hecho gala de muchos recursos a lo largo del choque. Por no hablar del rebote, que se ha perdido por 44-23.

«El partido más importante de la temporada lo hemos perdido porque hemos perdido la batalla del rebote claramente. Nos han dominado claramente la pintura con las segundas opciones, especialmente Olaseni. A pesar de ello, hemos tenido opciones de ganar el partido, jugando por momentos muy bien, especialmente el segundo cuarto, pero las pérdidas en los últimos minutos han acabado de decidir un partido en el que nos ha faltado fuerza y energía para jugar ante un rival al que le han dejado jugar muy duro», se ha lamentado Jaume Pnsarnau tras el duelo.

La escuadra otomana se ha quedado a un tiro libre que Ozdemiroglu ha fallado para ganar incluso el average particular entre estos dos conjuntos, ya que al 95-85 de este martes hay que recordar que Bilbao Basket derrotó a la escuadra turca en Miribilla por 85-75. Más allá del resultado final, ha sido muy dolorosa la forma en la que se ha descompuesto el bando vizcaino, con jugadores más o menos buenos manejadores como Francis Alonso o Adam Smith sin poder evitar pérdidas porque sus rivales les han quitado el balón de las manos.

Lo dicho, Europa pende de que Lenovo Tenerife gane el miércoles en Murcia y que, si ello sucede, en la última jornada los de Vidorreta derroten al Darussafaka, no sin antes de que Bilbao Basket supere por 23 puntos o más al UCAM Murcia. Un hilo tan fino, que solo mencionarlo puede hacer que se rompa.

Defectos y virtudes

El muestrario de flojas defensas ha sido por momentos aterrador, como aterradores han sido los minutos de Emir Sulejmanovic en el primer cuarto. El de Rijeka se ha bastado él solito para que un inicio de 4-9 de los hombres de negro se haya transformado a golpe de pérdida de balón en un 14-9 más que preocupante para el cuadro otomano. Obvio que no se pueden cargar las tintas en un solo jugador, pero el relevo de Tsalmpouris e Ignacio Rosa, a pesar de la blandura de los dos interiores atrás, ha resultado balsámica para la coherencia del juego bilbaino.

Una coherencia que Xavi Rabaseda ha salvado con su veteranía y su calidad en los peores minutos, encadenando ocho puntos consecutivos, para que la entrada de Francis Alonso haya servido como terrón de azúcar a los de Jaume Ponsarnau en forma de ventaja por 22-24 al final del primer asalto.

Luego del empate a 24, obra de Aaron White al «capotazo» de Rosa –llamarlo «defensa» sería un ultraje contra el concepto– Bilbao Basket ha vuelto a encontrar la senda correcta, ya en el arranque del segundo cuarto. Todo lo que les falta en la retaguardia a Tsalmpouris y Rosa, lo tienen en la otra canastas y bien que lo han demostrado, anotando ocho puntos por cabeza en un asalto que ha sido una borrachera de puntos. «¡Estamos defendiendo una mierda!», ha espetado, con perdón, el técnico local Selçuk Ernak en un tiempo muerto; con perdón, pero con razón. Porque los hombres de negro, sobre todo gracias a una segunda entrada mucho más efectiva que la primera de Ludde Hakanson, han hallado un ritmo apropiado para atacar, corriendo pero sin las precipitaciones de los primeros minutos, moviendo bien el balón... y sin pérdidas.

La renta ha llegado a ser de hasta 10 puntos en el 34-44, pero Olaseni, con su capacidad de penetrar en el uno contra uno, buscando el choque con inteligencia, ha recuperado buena parte de la desventaja otomana, mientras que la inconsistencia que Bilbao Basket lleva a gala en los últimos meses ha costado un rato muy malo, al punto de volver a tener al Daçka encima con un 42-46. Por fortuna, el minuto y medio final de los bilbainos ha sido inteligente, sabiendo sacar partido al bonus de faltas rival y, sobre todo, una asistencia final de clase pura de Rabaseda paras uno de los muchos mates que Kyser ha podido hacer –igual que Rosa o Reyes, por ejemplo– para elevar el 44-52 camino de los vestuarios.

Se acaba la gasolina

Darussafaka ha apretado las líneas defensivas y los árbitros se han tragado el silbato en este tercer cuarto. Poco más se puede añadir sobre el ataque de Bilbao Basket que ha sumado más puntos en el minuto y medio final que en los ocho minutos y medio anteriores del tercer asalto. De hecho, el parcial final ha sido de 2-8 para los hombres de negro, luego de haber encajado un 23-7 con anterioridad, con Olaseni ganándose un buen contrato en algún equipo medio de Europa con sus 26 puntos, 12 rebotes y 37 de valoración, mientras que los McCullough, Ozdemiroglu o Starks han ido subiéndose a sus hombros para bracear que ellos también son gigantes.

Bilbao Basket ha aguantado como buenamente ha podido, con Francis Alonso capturando los rebotes que sus pívots han sido incapaces de agarrar y con Tsalmpouris volviendo a encontrar el aro hacia el final del cuarto, para alcanzar los 10 minutos finales con 69-67 y la sensación de que lo peor ya había pasado.

Esa ingenua sensación se ha mantenido hasta los tres minutos finales, pero con una grave preocupación: Bilbao Basket no ha logrado ponerse por encima nunca en el último cuarto y no ha sido por falta de oportunidades. Cierto es que Aaron White ha sacado su mejor versión con varias acciones de tres puntos y que gracias a él se ha escapado el Daçka 83-79, pero Adam Smith, pese a estar lejos de su mejor nivel físico, se las ha apañado para, tras un robo y una antideportiva que ha sacado, igualar el marcador a 83.

Lamentablemente, el tanque de combustible bilbaino ha hecho kaput en esos tres minutos finales donde cualquier idea se ha demostrado mala por precipitada, ilusa –el gorrazo que Olaseni le ha plantado a Smith en una penetración a lo loco del de Atlanta– o simplemente mala –ese cambio de mano de Francis Alonso que ha supuesta una contra fácil del cuadro local–. Mientras, a las acciones de White y la seguridad de Olaseni se le ha han sumado Starks con un triplazo que ha sido una daga en el corazón y los tres tiros libres que, ¡desde el centro del campo!, ha arrancado Ozdemiroglu.

Bilbao Basket, después de haberse hecho semejante «harakiri», debe encontrarse. Solo eso, encontrarse, cosa que no es nada fácil, pero que debe hacer ya.

FICHA DEL PARTIDO

DAÇKA: Olaseni (26), Starks (13), Osmani (9), Yeboah (5) y Ozdemiroglu (13) –quinteto inicial–, Atar (2), McCullough (15), White (12), Korkmaz, Sayili y Mooney.

BILBAO BASKET: Ludde Hakanson (6), Adam Smith (6), Xavi Rabaseda (10), Emir Sulejmanovic (9) y Michale Kyser (10) –quinteto inicial–, Nikola Radicevic (3), Alex Reyes (2), Georgios Tsalmpouris (18), Ignacio Rosa (10) y Francis Alonso (11).

Parciales: 22-24, 22-28, 25-15, 26-18.

Árbitros:  Rosso, Proc y Vojinovic. Han eliminado por faltas al bilbaino Emir Sulejmanovic.

Incidencias: Partido de la quinta jornada del Top 16 de la FIBA BCL 2023, disputado en el Volkswagen Arena de Estambul.