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Chicago Bulls revienta los tímpanos y los nervios de Toronto en su eliminatoria de play-in

Los Bulls han remontado poor 66-47 adverso para ganar por 105-109 ante los Raptors en un duelo lleno de gritos, fallos en el tiro libre y 39 tantos de Zach LaVine. En el Oeste, los Thunder de Oklahoma han mandado de vacaciones a unos Pelicans sin Zion Williamson al que han batido por 118-123.

El aplomo de los Bulls ha contrastado con los nervios crispados de los Toronto Raptors.
El aplomo de los Bulls ha contrastado con los nervios crispados de los Toronto Raptors. (Andrew LAHODYNSKYJ | AFP PHOTO)

Desde los 39 puntos de Zach LaVine a los gritos estridentes de Diar DeRozan, la hija de 10 años de DeMar DeRozan, todo ayuda. Lo cierto es que el play-in ha dejado una de las grandes sorpresas de la campaña, ya que los Chicago Bulls han eliminado a los campeones de 2019, unos Toronto Raptors que han perdido una renta de hasta 19 puntos para acabar cediendo por 105-109.

La franquicia de Illinois todavía no está en los play-offs, pero ha conseguido colarse en la última oportunidad, una opción definitiva que deberá disputar ante los Miami Heat, que a su vez perdieron su primera oportunidad ante los Atlanta Hawks de meterse en la postemporada.

Lo cierto es que el invento del play-in surgido de cara a la «burbuja» creada en la campaña 2019/2020, para evitar la descompensación de partidos al haber franquicias que, por falta de opciones, no jugaron en Orlando, está resultando ser todo un invento que adelanta la emoción de los play-offs y, de paso, despierta del letargo de las semanas finales de la Fase Regular cuando la mayoría de franquicias ya saben si tendrán o no una postemporada por disputar.

Los Angeles Lakers y Atlanta Hawks ya han salvado la primera criba y estarán en la postemporada, pero ahora llegan las grandes sorpresas en el último play-in de rescate, como puede ser la remontada de los Bulls ante Toronto Raptors o la sorprendente victoria de Oklahoma City Thunder en la cancha de los Pelicans de Nueva Orleans, 118-123, haciendo valer la ausencia por lesión de Zion Williamson, una de las mayores calamidades de la franquicia de Luisiana.

Ecos del pasado

Sería una sorpresa demasiado grande pensar que los Chicago Bulls optan a conseguir avanzar a los play-offs y pelear por el anillo. No sería una afirmación realista, pero sí es cierto que la remontada ante los Raptors ha tenido un cierto eco del pasado, ya que la escalada a lo más alto de los Bulls campeones de los 90 fue cimentándose en actuaciones, no solo de Michael Jordan, en las cuales el equipo conseguía superar a rivales que habían hecho una Fase Regular mejor y que además tomaban ventajas que los Bulls debían ir limando. Sin ir más lejos, la famosa eliminatoria culminada por la suspensión ganadora de Jordan conocida como «The Shot» ante los Cleveland Cavaliers se esperaba que fuera un 3-0 o parecido a favor de los de Ohio y acabaría siendo un 2-3.

Lo dicho, nadie espera una evolución a ese nivel de la franquicia de Illinois, pero al menos la remontada en su primer partido de play-in ya la han cosechado, después de verse con un 66-47 adverso.

El máximo anotador del partido ha sido el escolta de los Bulls, Zach LaVine, autor 39 puntos, con el montenegrino Nikola Vucevic firmando un doble-doble con 14 puntos y 13 rebotes mientras que DeMar DeRozan, que tenía su arma secreta en las gradas, ha añadido 23 puntos frente a su exequipo.

Los 18 tiros libres errados por los Raptors también han ayudado lo suyo, y vaya, que aunque la anécdota de la hija de DeRozan suene bien –aunque justo se ha ubicado detrás de la canasta donde han atacado los canadienses en la segunda mitad–, lo cierto es que la pobre niña de 10 años bastante ha hecho con dejarse la garganta en el camino, pero difícilmente podrá hacer mucho más en el futuro –aparte de que su padre ha declarado, algo avergonzado, que su hija bastante ha tenido con perderse un día de colegio–, más allá de lo que el juego de los propios Bulls resuelva.

Después de controlar la primera mitad a placer, los Raptors han empezado a regalar balones sin ton ni son y LaVine se ha echado el equipo a la espalda, lo cual ha hecho cambiar el panorama de una eliminatoria que parecía destinada a la victoria canadiense. Después del empate a 100, los líderes de Chicago han completado la remontada concentrados en sus quehacer, mientras que unos Raptors completamente desquiciados han terminado fallando hasta los tiros más fáciles, sin poder ganarle los rebotes a Vucevic y perdiendo hasta las oportunidades de empatar. Con 105-107, un Pascal Siakam que ase ha ido a los 32 puntos se ha dejado dos nuevos tiros libres y Vucevic ha rematado la voltereta, a la espera de poder hacer algo parecido ante los Miami Heat.

La juventud al poder

Oklahoma City Thunder es el heredero deportivo de lo que fueron los Seattle Supersonics. Con el tridente compuesto por Kevin Durant, Russell Westbrook y James Harden, más Serge Ibaka, llegaron a las Finales de 2012, pero el camino al anillo se les cerró de golpe y nunca, excepto para Durant e Ibaka, se volvió a abrir. La juventud de un conjunto talentoso les jugó una mala pasada ante los Miami Heat de LeBron James, Chris Bosh y Dwayne Wade –y Dirko Nowitzki en 2011– y luego, con los últimos coletazos de los Spurs y la irrupción de los Golden State Warriors, no hubo manera de atacar el anillo y las estrellas se fueron cada cual por su lado, con desigual resultado.

Muchos años después, y después de cierta travesía por el marasmo, los Thunder componen el segundo equipo más joven de la NBA, pero ya parece que su futuro está camino de optar a medio plazo a pelar en los play-offs. Lo cierto es que una franquicia también joven y talentosa como los Pelicans de Nueva Orleans ya están de vacaciones fruto del poder que quiere tomar la juventud que ha revitalizado la franquicia de Oklahoma.

Shai Gilgeous-Alexander ha liderado a los Thunder con 32 puntos, 25 de ellos en la segunda mitad, y el joven Josh Giddey ha rozadio el triple doble con 31 puntos, nueve rebotes y diez asistencias. Todo ello para imponerse por 118-123 a los Pelicans y jugarse una última plaza en la postemporada ante el enrarecido ambiente de los Minnesota Timberwolves, luego del incidente provocado por el pívot francés Rudy Gobert al golpear a un compañero de equipo.

La ausencia de Zion Williamson, que sigue sin jugar con los Pelicans desde el 2 de enero a cuenta de sus innumerables problemas físicos, ha vuelto a jugar una mala pasada a los de Luisiana, ya que este duelo se ha decidido en el suspiro final, después de jugar un partido apretado y sin concesiones.

En la narrativa de los instantes finales, Gilgeous Alexander ha logrado un taponazo ante un Brandon Ingram que ha anotado 30 puntos, para elevar a continuación el 112-112 al luminoso. Giddey ha dado ventaja a los Thunder desde la línea de libres (114-117), antes de que Ingram metiera un gran triple con 2.8 segundos en el cronómetro, haya mantenido con vida a los suyos.

Gilgeous Alexander, desde la línea de libres, ha vuelto a poner tres puntos de por medio y ha sido ahí cuando los Pelicans, con 2.1 segundos por jugarse, han hincado la rodilla.

Murphy ha fallado a la hora de poner el balón en juego y CJ McCollum no ha sido capaz de controlarlo, lo que ha abierto el camino hacia el definitivo 118-123 para los Thunder.

Los jugadores de Oklahoma viajarán a Minnesota para medirse este viernes con los Wolves, derrotas el martes por Los Angeles Lakers. El ganador de este partido se enfrentará a los Denver Nuggets, líderes del Oeste en la Fase Regular.