Amaia Ereñaga
Erredaktorea, kulturan espezializatua
Entrevista
Bea Insa
Actriz en La Pacheca Collective

«El rey emérito es, en sí mismo, muy fantoche»

Trajeada, con una corona de todo a cien y un puro, en ‘A solas con el Emérito’ Bea Insa se mete en la piel de un Juan Carlos I que, arruinado y aburrido, decide hacer bolos con su nieto Froilán. El divertido monólogo que se estrena en el Teatro Campos de Bilbo es una bomba de surrealismo crítico.

Bea Insa, metida en la piel de su Juan Carlos de Borbón.
Bea Insa, metida en la piel de su Juan Carlos de Borbón. (LA PACHECA COLLECTIVE)

Sentado en un sofá destrozado, colocado en medio de un descampado, Juan Carlos I graba su Mensaje de Navidad. Detrás de la cámara está su nieto Froilán, que parece remar más bien en contra del abuelo, a la vista de lo que ha grabado. El que habla es un rey emérito con coleta, rostro de mujer y esa forma tan, pero tan, característica de hablar del Borbón.

Es el ‘trailer’ de ‘A solas con el Emérito’, el monólogo teatral cómico y canalla creado por Bea Insa y Ángel Mirou (La Pacheca Collective) que se estrena en la Sala Cúpula del Teatro Campos de Bilbo del 21 al 23 de agosto, en plena Aste Nagusia.

Bea Insa, actriz valenciana radicada en Bilbo, es una de las dos ‘patas de La Pacheca Collective junto con Ángel Mirou. Desde 2017 han producido ‘Tarán-tran Transición’ y ‘Contado por ellas’ –dos montajes sobre la memoria histórica–, ‘Camiselle’ –sobre las tramas de bebés robados–, ‘Paradigma’ –sobre los abusos de las grandes farmacéuticas– y el cabaret ‘Circus Of Dreams’. Teatro comprometido que no impide que nos echemos unas risas. En esta “montaje canalla” también hay música... y mala leche.  
 
‘A solas con el Emérito’ es un spin off de ‘Tarán-tran Transición’. ¿Qué tenía de interesante el personaje para dedicarle un monólogo?

Digamos que es como la tercera parte de una trilogía que hemos hecho sobre la memoria histórica. Empezamos con ‘Contado por ellas’, que hablaba de la guerra, la posguerra, y un poco la dictadura. Luego, en ‘Tarán-tran Transición’, partimos desde la muerte de Franco: desde el principio del reinado de Juan Carlos I hasta el golpe de Estado. Y en un escena del ‘Tarán-tran Transición’, el rey salía a contar unos chistes, bebiéndose una copa, hablando de su situación y acababa pidiendo dinero, porque estaba completamente arruinado. Salía a lo Lola Flores para a ver si cada español podía darle un euro. Era una escena que funcionaba y, aprovechando este campechanismo que él tiene, esas ganas que siempre tiene de juerga y de chiste y de tal, lo desarrollamos y se convirtió en un espectáculo de stand-up comedy en el que es un rey emérito arruinado y aburrido en Abu Dabi. Se junta con nieto Froilán y, mano a mano, deciden montar este espectáculo para casinos, salas de fiesta, en chiringuitos y demás.

Que el emérito esté arruinado es difícil de imaginar, aunque que quiere volver sí es verdad, incluso ha dicho que con el PP lo haría. ¿Queriendo o sin querer, la ficción se está volviendo realidad?

Decimos que es casi un espectáculo de teatro documental [risas], porque nosotros ya hablamos de que el nieto seguiría sus pasos antes incluso de que Froilán se exiliara a Abu Dabi. Es todo bastante absurdo; quiero decir que, a veces, la realidad supera a la ficción, porque no te esperas que el Froilán vaya a ser uno de los organizadores en la Cumbre del Clima en los Emiratos. Es un chiste en sí mismo, pero ¿cómo este hombre puede proponer algo acerca del cambio climático?

¿Cómo es el emérito desde su piel? Le ha dado esa forma tan suya de hablar.

Siempre estaba así con los periodistas, con los políticos, con los jefes de gobierno de otros países, forma parte de ese relajamiento que él tiene y esas ganas de fiesta, de ese: «Soy poderoso, soy impune, puedo hacer lo que quiera». Y con esa arrogancia... porque antes este hombre ha caído muy bien: más que un país monárquico se decía que era un país juancarlista. Nosotros hemos partido de eso. Ahora es más arrogante y insolente si cabe, porque, cuando ha venido a Sanxenxo y le han preguntado los periodistas si va a pedir perdón a los españoles, él ha dicho: «Perdón, ¿de qué?».

«Un país sin memoria es un país que está en riesgo de volver a repetir su historia. Este no ha hecho sus deberes de cultura democrática»


¿Ha habido algo o nada de autocensura?

Tenemos todo un poco en cuenta, pero digamos que, aunque es un espectáculo muy fresco y muy divertido y muy destornillante, porque él en sí mismo es muy fantoche y muy divertido, claro que hay una crítica social. A ver, se tiene en cuenta lo que se dice, pero de verdad que no hay más de lo que es. Al final, dices: «Vamos a lanzar estos dardos de información al público, para que lo cuestione y haga la catarsis de decir: estamos viviendo esto y vamos a reírnos al menos, y, por qué no, vamos a reflexionar también».

Llega justo después de las elecciones generales.

El resultado de las elecciones de alguna manera también nos va a afectar, porque va a pillar más punch.

¿Por qué ese interés en hablar de la memoria histórica?

Pensamos que España no ha hecho sus deberes de cultura democrática ni de memoria histórica, ni se ha juzgado a quienes se tenía que haber juzgado, y ni se ha sacado por los muertos de las cunetas. Era un tema que nos preocupaba mucho y en el 2019 empezamos a trabajar en ‘Contado por ellas’, en un momento en que Vox estaba alcanzando bastante popularidad. Pensábamos que un país sin memoria es un país que está en riesgo de volver a repetir su historia. En ‘Tarán-tran Transición’ insistimos en que se hizo una transición en la que hubo una ley de amnistía con un «todos a la calle y aquí no ha pasado nada» y perduró un franquismo sin Franco y los ministros franquistas siguieron ahí.

Por ejemplo, en una de las escenas hay una chica joven que es una influencer sacada de la realidad. Es un personaje que se llama Isabel Peralta, que es real, una niña de 15-16 años que se ha revelado como la musa del fascismo a nivel europeo y que salió en un homenaje a la División Azul diciendo que había que matar a los judíos. Tiene la entrada prohibida en Alemania porque siempre lleva símbolos nazis. Esta niña tiene sus canales de Youtube e hicimos una escena en la que ella explicaba lo que había sido la transición española con datos completamente erróneos. Es muy peligroso y ahora se corrobora porque la gente joven está votando a Vox.

Está TikTok repleto de gente pidiendo el voto para Vox.

Sí, están ahí con un discurso totalmente falso y lleno de bulos, y la gente joven se está creyendo que Vox es un partido político fresco, nuevo y diferente. ¿Por qué? Porque no hay memoria democrática, y no nos enseñan bien en la escuela, ni se ha hecho una buena transición. Y, bueno, ahora tenemos lo que tenemos.

«Euskadi es un oasis. Hay compañías de teatro que te dicen que donde manda Vox les pide el texto y un vídeo para ver si hay contenido político»



¿El papel del teatro en esto cuál es?

Es el papel de hacer reflexionar, de contar con toda esta maravilla, que es el teatro, la historia sin tener que leer. Digo lo de leer, porque a veces parece que les cueste coger que coger un libro de historia. El teatro entra por todos los canales: el canal emocional y el cerebral, y es arquitectura, es estética, es historia, es filosofía, es estados anímicos, son situaciones emocionales... Nosotros somos una compañía que nos gusta hablar de cosas que están candentes, que preocupan a la sociedad.

En cuanto al circuito para este tipo de obras, me imagino que en Euskal Herria no habrá problemas, pero ¿para moverlo fuera, con esta nueva ola de censura, cómo está el panorama?

Últimamente, a la hora de vender los espectáculos, primero miramos quién manda en la localidad en cuestión. Nosotros trabajamos mucho en Catalunya, en Euskadi y en Madrid, porque en Madrid, aparte de las mayorías absolutas conservadoras, también hay gente que está luchando contra el fascismo. Y también trabajamos en Francia.

Pero es verdad que ahora, con los resultados de las autonómicas y municipales, hay muchas comunidades autónomas que ya directamente las tachamos enteras porque no vamos a poder ir. Por ejemplo, todavía no he podido venir a Valencia [la hemos pillado allí] y me duele, porque en la obra hay una escena sobre el testimonio de mi bisabuela, que estuvo en la cárcel. Entonces se habla de lo que ella vivió, se habla de la situación de las mujeres en las cárceles franquistas durante la guerra y la posguerra, y yo no había podido venir a hacer esta obra para mi familia.  En noviembre sí estará en un festival de teatro, en un pueblo que se llama Polinyà de Xúquer, que es como el pueblo galo resistente.

Porque lo de Euskadi es un oasis. Hay compañías de teatro que dicen que donde manda Vox se les está pidiendo el texto y un vídeo para ver si hay contenido político. A Vicent Torrent, fundador de un grupo de música tradicional valenciana, le han quitado su nombre del auditorio de Torrent y están prohibiendo manifestaciones de asociaciones feministas contra la violencia de género. Es un escándalo.

 

‘A solas con el emérito’
Del 21 al 23 de agosto de 2023, a las 19.30, en la sala Cúpula del teatro Campos de Bilbo. Venta en taquillas (C/ Bertendona 3 bis) y web Kutxabank