
Saski Baskonia no está teniendo mucha suerte con su trabajo de cantera en los últimos años. Mucho menos con sus cesiones. Si jugadores como Ondrej Hanzlik o Pavel Savkov, pese a su indudable clase y calidad, no tuvieron minutos ni relevancia en su primera experiencia el año pasado en calidad de cedidos, otros como Sidy Cissoko se fueron a los Estados Unidos y, de tan bien que lo hicieron, que no van a volver, al fichar por los San Antonio Spurs. En el caso del serbio Filip Petrusev, después de recalar en el Baskonia en 2014, se fue a la NCAA dos años más tarde, y actualmente milita en los Philadelphia 76ers tras haber pasado por las filas del Mega Leks, Andaolu Efes y Estrella Roja.
Y en estas, el pívot senegalés Ousmane Ndiaye, cedido al Zunder Palencia, recién ascendido a la Liga ACB, presentaba la noche del viernes sus credenciales en un partido que el Barcelona que dirige Roger Grimau se llevó por 83-84 en la prórroga, pero en el que el canterano baskonista fue uno de los más destacados.
Saski Baskonia se hizo con Ndiaye el verano pasado procedente de los Dragons Rhoendorf, equipo de la segunda categoría alemana. Ya en la campaña 2022/23 promedió 9,2 puntos y 7,5 rebotes, aunque eso no pudo evitar descender a Liga EBA. También se inscribió para el draft de la NBA, aunque después retiraría su candidatura.
Poderío reboteador
Su debut propiamente dicho llegó en la primera jornada, en la que Zunder Palencia caía por 84-64 ante el Obradoiro. Ndiaye jugó 21 minutos, sumando 4 puntos –1 de 3 en triples y 1 de 2 en tiros libres– y 6 rebotes, tres balones perdidos y una valoración de 4.
Frente al Barça, Ndiaye tampoco se lució en anotación, sumando solo 5 puntos, con un 0 de 6 en triples, en buena medida porque la defensa blaugrana del bloqueo directo forzó al senegalés de 2,10 metros de altura a jugarse esos tiros. No es que tenga mala mano, pero en su segundo partido en la Liga ACB, esa responsabilidad, sobre todo en la prórroga, acabó por pasarle factura. No obstante, sus 13 rebotes sí que pesaron mucho más, así como los tapones que colocó sobre Jabari Parker y Oscar Da Silva en el período extra. Pese a sus fallos en el tiro, Ndiaye firmó una valoración de 12 y en el apartado estadístico resultado al marcador, en los 32 minutos en los que el jugador de Guediawaye estuvo sobre el parqué, el Zunder Palencia ganaba por 10 puntos, siendo el mejor jugador del bando palentino en ese apartado del «más menos».
Al final, de la mano de un Nico Laprovittola siempre solvente, acabaría ganando el Barça, pero hasta Roger Grimau, que se estrena en estas lides al más alto nivel como primer entrenador, terminaría el partido admitiendo que su equipo tuvo «mucha suerte» para terminar victorioso.
Morabanc Andorra, Joventut de Badalona y Manresa serán los siguientes rivales del Palencia de Ousmane Ndiaye, que tendrá otras oportunidades de ir consolidando su potencial en la élite. Y, por si acaso, anotemos el 12 de diciembre, fecha en la que el conjunto palentino se tendrá que enfrentar a Saski Baskonia.

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