Arnaitz Gorriti

La que parecía una derrota apocalíptica, termina en victoria de Bilbao Basket (79-83)

Los hombres de negro han reaccionado a un mal comienzo remontando de la mano de Alex Renfroe y Sacha Killeya-Jones. No obstante, en un final plagado de despropósitos ha sido un triple de Adam Smith el que ha terminado de voltear el estreno de Bilbao Basket en la FIBA Europe Cup.

El criterio y el acierto de Renfroe ha sido crucial para la remontada bilbaina.
El criterio y el acierto de Renfroe ha sido crucial para la remontada bilbaina. (@FIBABASKETBALL)

ANWIL WLOCLAWEK 79 - SURNE BILBAO BASKET 83

El bautismo de fuego de Surne Bilbao Basket en la FIBA Eurocup ha sido una oda a los Cuatro Jinetes del Apocalipsis: la blandura, la falta de tensión, el acierto rival y el despropósito previo. Y sin embargo, el cuadro bilbaino ha rescatado la victoria de la mano de Sacha Killeya-Jones y Alex Renfroe, más un final en el que la firmeza desde la línea de tiros libres, la eliminación de Amir Bell, el atolondramiento del Anwil Wloclawek y de los propios árbitros, y un triplazo de Adam Smith han volteado el marcador cuando lo más probable parecía llevarse una derrota con todas las de la ley.

No ha podido comenzar peor Bilbao Basket su periplo continental. El vigente campeón de la FIBA Eurocup le ha dado la bienvenida con un parcial de 17-2 en poco menos de cinco minutos, superando a los hombres de negro de cabo a rabo en intensidad y acierto, al tiempo que Jaume Ponsarnau ha preferido que sus jugadores tomasen temperatura por su propia cuenta, hasta que le ha sido imposible esperar más.

Afortunadamente, el tiempo muerto le ha venido de perlas al cuadro bilbaino, que merced a ese parón y a los cambios ha replicado on un parcial de 0-9. Ha sido turno del técnico local Przemyslaw Piotr Frasunkiewicz para frenar el partido tras el despertar vizcaino.

No ha logrado Bilbao Basket ponerse por delante, peor al menos ha cerrado este primer cuarto perfectamente enganchado al partido, sobre todo gracias a la vitalidad de un Sacha Killeya-Jones que ha cerrado el período con un triplazo, dejando el marcador en 24-23.

El cuadro polaco ha mostrado muy buenas maneras, sobre todo de la manera de Amir Bell, base y creador del juego local. En el bando bilbaino, Alex Renfroe ha sacado la zurda a pasear en su faceta más anotadora para evitar otro despegue del Amwil Wloclawek.

Uno de los grandes problemas de Bilbao Basket en este arranque de partido ha sido el mal día de Hlinason. El islandés ya jugó un mal partido el sábado frente a Granada y en suelo polaco su rendimiento no ha mejorado, mostrándose extrañamente blando, superado en las dos canastas y a partir de esa debilidad, la escuadra local se ha vuelto a ir en el marcador: 38-29, mediado el segundo cuarto.

Se ha notado en exceso la diferencia entre los jugadores metidos en el partido, como los mentados Rabaseda o Killeya-Jones más Rabaseda, y los que no, con Reyes o Hlinason muy lejos de su nivel, o un Pantzar muy irregular. Solo el acierto puntual de Adam Smith ha evitado un desaguisado mayor, pero el Amwil Wloclawek ha podido adquirir su máxima ventaja justo en el momento de irse a vestuarios: 49-38.

Recursos, por fin

El Anwil Wloclawek ha dispuesto de hasta 13 puntos de renta, 51-38, y durante un momento ha parecido a punto de romper el partido, a pesar de perder el acierto de la primera mitad. La capacidad reboteadora de Young se ha bastado por momentos para impedir tener el balón a Bilbao Basket. Sin embargo, un parcial de 12-22 al final del cuarto ha dejado el partido vivo al final del tercer asalto: 61-60.

Es más, se ha llegado a adelantar fugazmente, 56-58, luego de un parcial de 0-14, un parcial en el que los hombres de negro por fin han mostrado otros recursos, como han sido los puntos desde la media distancia de Kullamae o el trabajo en defensa y rebote de Thijs De Ridder. Eso sí, Jaume Ponsarnau ha exprimido el quinteto compuesto por Renfroe, Kullamae, Rabaseda, De Ridder y Killeya-Jones para ese menester.

Había que ver si las rotaciones podían mantener el nivel y así ha sido, incluyendo a un Tomeu Rigo que, con. un riguroso «dos más uno», ha vuelto a adelantar a los vizcainos, 62-65, en el arranque del último asalto. Asimismo, los Pantzar o Denzel Andersson han aguantado a un nivel digno, sobre todo atrás.

Final tragicómico

Huelga decir que el cuadro polaco no ha dado su brazo a torcer y ha encontrado sus propios recursos en gente como Groves o Kostrzewski para volver a adelantarse merced a un parcial de 5-0, en un partido que ha ido aumentando de temperatura, de dureza y de nerviosismo en estos últimos minutos.

Un «dos más uno» de Renfroe ha igualado el partido a 69, pero el conjunto centroeuropeo ha replicado con un parcial de 6-0, cortesía de Garbacz. La buena noticia para Bilbao Basket ha sido la quinta falta de Amir Bell.

Los nervios han llevado a Bilbao Basket a tomar malas decisiones con un marcador adverso de 79-76. De hecho, el partido se ha convertido en un despropósito por parte de los dos equipos y así, Sacha Killeya-Jones se ha visto con dos tiros libres que ha anotado con 18 segundos para el final. Milagrosamente, la defensa con idea de hacer falta de los hombres de negro ha terminado con una decisión arbitral más que discutible de campo atrás. Así las cosas, Jaume Ponsarnau y los suyos se han visto con 13 segundos para voltear el partido mediante un ataque.

Y pese al juego de bloqueos y movimientos sin balón, Renfroe ha sacado para Adam Smith y este ha decidido jugársela con un triple frontal a menos de tres segundos. Llevaba sin anotar desde el segundo cuarto, pero Smith tiene ese talento como para meter un tiro comprometido, y lo ha clavado. Tiempo muerto local con 79-81 a escasos tres segundos.

El saque local ha sido defectuoso y se ha perdido por línea de fondo, aunque con el detalle de que la bola ha golpeado a Rabaseda en el talón, por lo que el Anwil Wloclawek tendrían que haber tenido una jugada adicional. Pero los árbitros han vuelto a beneficiar e los bilbainos al estimar que ese roce de balón no ha sido suficiente, por lo que Bilbao Basket, a base de remar y sufrir, con dos tiros libres que ha anotado Denzel Andersson tras la falta a la desesperada del cuadro polaco, ha podido debutar en la FIBA Eurocup con una victoria arrancada de las fauces de la derrota y de los cuatro jinetes del Apocalipsis.

FICHA TÉCNICA:

ANWIL WLOCLAWEK: Bell (11), Joesaar (8), Garbacz (13), Petrasek (11) y Young (4) –quinteto inicial–, Groves (7), Laczynski (5), Sanders (8), Kostrzewski (5) y Schenk (4).

SURNE BILBAO BASKET: Melwin Pantzar (2), Adam Smith (13), Denzel Andersson (5), TYrggvi Hlinason (2) y Alex Reyes –quinteto inicial–, Alex Renfroe (22), Sacha Killeya-Jones (18), Xavi Rabaseda (7), Kristian Kullamae (8), Thijs De Ridder (3) y Tomeu Rigo (3).

Árbitros: Vitkauska, Vartanov y Martins. Han señalado técnica al jugador local Bell, que ha supuesto su quinta personal.

Parciales: 24-23, 25-15, 12-22, 18-23.

Incidencias: Tsalmpouris ha sido el descarte de Jaume Ponsarnau y ha metido a Unai Barandalla en su lugar. Se ha guardado un minuto de silencio antes del salto inicial a cuenta de la guerra en Palestina.