
Verano de 1957. Enzo Ferrari, el legendario ex piloto de carreras, se encuentra en una encrucijada. La sombra de la bancarrota se cierne sobre la empresa que él y su compañera sentimental, Laura, erigieron desde cero una década atrás.
Su matrimonio tumultuoso enfrenta una crisis monumental, agravada por el dolor de la pérdida de su hijo. En medio de este torbellino emocional, Ferrari toma una decisión audaz: apostarlo todo en una sola carrera, la icónica Mille Miglia, que recorre 1.000 millas a lo largo de toda Italia.
Una mítica escudería
Esta es la base sobre la que se asienta esta superproducción cuyas expectativas eran enormes, en gran parte debido al prestigio del cineasta a cargo, Michael Mann.
Desde su última obra, ‘Blackhat: Amenaza en la Red’, estrenada casi una década atrás, Mann no había dirigido un largometraje. Aunque ha estado involucrado en proyectos como la serie ‘Tokyo Vice’ y la película ‘Le Mans'66’, dirigida por James Mangold.
Parece ser que el cineasta de Chicago desarrolló un aprecio por el automovilismo después de su incursión en ese mundo con ‘Le Mans'66’, y decidió explorar aún más este tema con ‘Ferrari’.

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