
Francesca Cabrini fue una inmigrante italiana que llegó a Nueva York en 1889 y fue recibida por una ciudad en la que campaban las enfermedades, el crimen y los niños empobrecidos.
Cabrini emprendió una misión para convencer al hostil alcalde de que garantizara vivienda y atención médica para los más vulnerables de la sociedad.
Estos son los mimbres de este biodrama dirigido por el firmante de ‘Bella’ y de aquella extraña película conspiranoica apadrinada por la ultraderecha estadounidense y que llevó por título ‘Sound of Freedom’.
Con estos antecedentes, el cineasta ha rodado su película más ambiciosa. Más allá de su espectacular envoltorio visual, que recrea al detalle el Nueva York del siglo XIX, ‘Una mujer italiana (Cabrini)’ no oculta un mensaje religioso y muy conservador.

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