
Agentes sociales que trabajan a favor de que Mecaner tenga futuro se han concentrado este viernes en el acceso a la planta de Urduliz para denunciar que la multinacional Stellantis ha comenzado a sacar la maquinaria para impedir que las y los trabajadores articulen una alternativa y poder vender la fábrica. Han instado al Departamento de Industria y a otras administraciones competentes a paralizar esa enajenación de los medios de producción y a canalizar la compra pública transitoria de las instalaciones.
Los peores augurios respecto a la viabilidad de Mecaner se han cumplido, y tras el cierre y despido de la plantilla, Stellantis está procediendo a desmantelar las instalaciones de Urduliz. Han criticado que se obvie la propuesta para impulsar la reconversión de esta fábrica referencial en Uribe Kosta.
«Da igual el futuro de los trabajadores y trabajadoras o de la comarca, el hambre de dinero es lo primero; y por si fuera poco, el Gobierno Vasco mira para otro lado», han denunciado representantes de la comisión de agentes que trabaja por el mantenimiento de la actividad en la planta.
Para ello, apuntan, es necesario que se paralice la venta de la maquinaria, con emplazamiento directo al nuevo Gobierno de Imanol Pradales y otras administraciones. «Las instalaciones de Mecaner deben estar destinadas al tipo de producción industrial sostenible. Queremos que sea un referente en la necesaria transformación ecosocial de la industria», han sostenido en su comparecencia.
La pasividad de las administraciones
Han criticado la falta de implicación de las distintas administraciones, especialmente Lakua. «¿Es esta la carca estrategia de la administración pública para garantizar el futuro de la industria de este país? ¿Cerrar empresas, despedir trabajadores y que el capital campe a sus anchas?», les han interpelado.
Los agentes implicados en este proyecto defienden que la propiedad de las instalaciones de Mecaner y el proyecto industrial de futuro deben vincularse a las necesidades sociales y transformaciones de la comarca y del territorio. También consideran que en la creación de empleo de calidad y en cualquier nuevo proyecto hay que tener en cuenta prioritariamente a los extrabajadores.
«Es hora de poner las semillas y empezar a dar pasos hacia futuros más justos. Dentro de los límites del planeta serán necesarios tipos de producción y empleos socialmente justos y para conseguirlos debemos transitar en esa dirección», han expuesto en la defensa de una alternativa ecosocial.
Han reconocido que «no es nada fácil, por eso vemos inevitable plantear otro tipo de soluciones». Por ello, creen imprescindible «nuevas políticas y acciones para los nuevos tiempos».
Abogan por que «trabajadores, sindicatos, instituciones, academia y movimientos sociales decidan y propongan qué, cómo y quiénes van a producir mediante un proceso participativo». Y para caminar en esa senda, han realizado un llamamiento a todos los agentes sociales, sindicales y ciudadanos a unirse y parar el desmantelamiento de Mecaner.
«Queremos ser parte activa de la transformación y por eso llevamos las siguientes reivindicaciones ligadas a la identidad y segunda vida de Mecaner: proceso participativo, propiedad pública y transición ecosocial», han concluido.

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca

Muere un joven motorista de 24 años en un accidente de tráfico en Hernani

Un incendio provoca unos 40 muertos y 100 heridos en una celebración de Nochevieja en los Alpes

