
El presidente ruso, Vladímir Putin, ha acusado de arbitrariedad al Estado francés por la detención e imputación del empresario ruso Pavel Durov, fundador de la red de mensajería Telegram. «Las acciones de las autoridades (francesas) no me resultan muy claras, ya que tienen un carácter arbitrario», ha afirmado Putin al intervenir en el plenario del Foro Económico Oriental que se celebra en Vladivostok.
Putin ha destacado que muchos países tienen quejas hacia el funcionamiento de Telegram por el hecho de que «la plataforma es utilizada por algunas personas y estructuras de tal forma que pueden causar daño a la economía o al ámbito de la seguridad».
«Todas las plataformas de ese tipo pecan de lo mismo. Si actúan así con Durov, entonces también habría que cerrar, detener o encerrar bajo arresto domiciliario a otros», ha señalado.
El jefe del Kremlin, que intentó bloquear Telegram (2018-2020), aunque finalmente desistió, ha asegurado hoy que «el Gobierno ruso también podría tener algunas quejas hacia él». Ha desvelado que se reunió con Durov, que cuenta también con ciudadanía francesa, en una sola ocasión en Moscú «hace muchos años» durante un encuentro con empresarios en el Kremlin. «No le he vuelto a ver», ha dicho y ha admitido que pensaba que el empresario seguía viviendo en Moscú.
El Kremlin ha pedido al Estado francés pruebas tan contundentes como las acusaciones presentadas contra Durov, ya que, de lo contrario, su detención y posterior imputación «será un intento directo de restringir la libertad de comunicación e incluso se podrá decir que una intimidación directa del jefe de una gran compañía».
La Justicia francesa imputó a finales de agosto al fundador de Telegram por cargos que van desde el «blanqueamiento de crímenes» a «complicidad en la difusión de imágenes pedófilas», y ordenó que quede en libertad bajo control judicial.

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca
