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Eguzki acusa al Ayuntamiento de Donostia de no cumplir la recogida selectiva

A raíz del anuncio de la subida de la tasa de basura por parte del Ayuntamiento de Donostia amparándose en la la Ley de Residuos 7/2022, Eguzki ha acusado al Consistorio de incumplirla al no realizar la recogida selectiva.

Un montón de basura en una calle de Donostia.
Un montón de basura en una calle de Donostia. (Gorka RUBIO | FOKU)

El Ayuntamiento de Donostia ha anunciado esta semana una subida del IBI del 3,9% y del 26,54 % en el caso de la tasa de basura. Se ampara en la Ley de Residuos 7/2022, norma que al mismo tiempo incumple el Consistorio según denuncia el grupo ecologista Eguzki: «La ley obliga también a recoger separadamente un mínimo del 55% para el 2025. Y, ¿cuánto recoge Donostia? Un escaso 41,3%, es decir, es la población que menos recoge selectivamente de toda Gipuzkoa», señala en una nota.

Han acusado al Gobierno municipal de utilizar la Ley de Residuos con afán recaudatorio y de «olvidar» la que debería de ser su meta. Eguzki explica que «el objetivo de la Ley de Residuos no es aumentar la tarifa, la política tarifaria es un instrumento para conseguir el objetivo de recogida separada del 55% para el 2025».

Asimismo, ha denunciado que el Ayuntamiento de Donostia no cuenta con una hoja de ruta para cumplir la Ley de Residuos, «mientras muchos municipios de Gipuzkoa ya recogen selectivamente, desde hace años, cantidades de entre el 60 y el 70%».

«Tarifa plana»

Además, consideran que la subida de la tasa atenta directamente contra «el espíritu de la Ley», que busca, según el grupo ecologista, hacer pagar más al que más contamine. Y es que aseguran que, en la practica, la tarifa de residuos en Donostia «es plana», es decir, «que los ciudadanos pagan lo mismo, separen selectivamente mucho, nada o casi nada».

Consideran este hecho injusto «social, económica y ambientalmente», porque, tal y como han explicado, la ciudadanía que separa correctamente sus residuos contribuye a que el tratamiento sea más barato.

Así, han explicado que el establecido por el Ayuntamiento de Donostia es un sistema de tarificación que «premia a los grandes generadores de residuos». Han puesto como ejemplo un restaurante: «Un establecimiento de hostelería que sirve menús genera al día, como promedio, una cantidad de residuos similar a la de 50 viviendas y no paga, ni de lejos, en esa proporción».

Desde Eguzki han querido dejar claro que no se oponen a la subida de la tarifa, «siempre y cuando sea conforme a la generación y a la participación en la correcta separación en origen».