
Los líderes europeos concidieron en que Kiev y Europa deben ser parte activas en las conversaciones que están por abrirse para evitar un cierre en falso del conflicto, pero también evidenciaron diferencias sobre la necesidad de abordar el envío de tropas de paz a Ucrania, un debate «prematuro» para algunos.
Convocados de urgencia por el presidente francés, Emmanuel Macron, se reunieron ayer en París durante cuatro horas con el objetivo de responder a Donald Trump por el giro de la política estadounidense respecto a Ucrania, acordar una estrategia común, y discutir el papel de Europa y sobre la seguridad de Europa ante el plan de EEUU para poner fin a la guerra que parece certificar la ruptura con sus aliados del Viejo Continente y ceder a las pretensiones de Rusia.
La seguridad de Europa está en un «punto de inflexión», aseguró Ursula von der Leyen, presidenta de la Unión Europea (UE), quien urgió a adoptar una «mentalidad de urgencia» y a impulsar la defensa europea antes del inicio de la cita en la capital francesa.
Al término de la misma, tanto ella como y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, afirmaron que Ucrania «merece la paz a través de la fuerza», una paz que respete su «independencia, soberanía e integridad territorial» y que esté respaldada de «fuertes garantías de seguridad».
«Europa aporta la totalidad de su ayuda militar a Ucrania. Al mismo tiempo, necesitamos un aumento de la defensa en Europa», añadieron en un mensaje idéntico compartido en sus redes sociales.
«Europa asume plenamente su parte de ayuda militar a Ucrania. Al mismo tiempo, necesitamos un refuerzo de la defensa en Europa», añadió Von der Leyen tras la reunión con varios jefes de Estado y de Gobierno europeo y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien sostuvo que Europa está «preparada y dispuesta» para dar «un paso adelante» y «liderar» en las garantías de seguridad para Ucrania, así como a invertir «mucho más» en defensa. «Habrá que decidir los detalles, pero el compromiso es claro», señaló Rutte.
Respecto a realizar un mayor esfuerzo europeo en su propia defensa, sobre todo con un incremento de sus presupuestos militares, una vieja demanda de Donald Trump ya en su primer mandato, el canciller alemán, Olaf Scholz, defendió que si un país de la UE «quiere gastar más del 2% (de su PIB) en defensa», ese gasto adicional no se vea obstaculizado por las reglas del bloque europeo, que piden que el déficit público de sus socios sea inferior al 3% de su PIB.
También Sánchez abogó por flexibilizar las normas fiscales, aunque incidió en que, más allá de los esfuerzos de cada Estado, la nueva estrategia de defensa europea debe venir de la mano de otros mecanismos para financiar las inversiones necesarias.
Los líderes que hablaron tras salir del encuentro coincidieron en que cualquier acuerdo debe implicar a Ucrania y ser duradero, para que no suponga un cierre en falso que ponga en peligro en el futuro a otros países por las cesiones a Rusia. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, afirmó que «Rusia, con sus sueños imperiales, amenaza ahora a toda Europa».
Su homólogo polaco, Donald Tusk, recalcó que los europeos quieren «una paz duradera en Ucrania» y alertó de que «un alto el fuego por sí solo no garantizaría la estabilidad y la seguridad» de ese país y del resto de Europa.
El canciller alemán, Olaf Scholz, saludó que se vayan a producir contactos entre EEUU y Rusia, pero recalcó que no puede permitirse que haya «una paz impuesta ni dictada sin la participación de Kiev» y que «Ucrania tenga que aceptar lo que se le presente», mientras que Pedro Sánchez se pronunció repetidamente contra «un cierre en falso» del conflicto.
Ante el anuncio del encuentro que tendrá lugar entre representantes de Rusia y Estados Unidos hoy en en Riad, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, insistió ayer en que su país «no reconocerá» ningún acuerdo alcanzado sin él sobre el futuro del país y criticó el hecho de que Kiev no fue informado de estas conversaciones. Zelenski viajará mañana a Arabia Saudí.
ENVÍO DE TROPAS
Respecto al envío de tropas de paz a Ucrania, el primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, que la próxima semana se reunirá con Donald Trump, recalcó que Washington debe implicarse más, porque «la garantía de seguridad de EEUU es la única manera de disuadir eficazmente a Rusia de atacar a Ucrania nuevamente». Además, Starmer sostuvo que «Europa debe desempeñar su papel y estoy dispuesto a considerar la posibilidad de comprometer fuerzas británicas en el terreno junto con otras si se llega a un acuerdo de paz duradero», para garantizar así la seguridad de Gran Bretaña y de Europa.
Suecia se sumó a esta posibilidad al indicar que «no excluye» enviar soldados de «mantenimiento de la paz» a la exrepública soviética, después de que se negocie una «paz justa y duradera».
Alemania, en cambio, cree que la discusión sobre el envío de tropas todavía es «prematura» porque Ucrania sigue en guerra, postura que compartieron, entre otros, Donald Tusk, Pedro Sánchez y Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia.
Tusk, que remarcó que Europa se está dando cuenta de que sus relaciones con Estados Unidos han entrado en «una nueva fase», sostuvo que «no podremos ayudar eficazmente a Ucrania si no tomamos medidas inmediatas y concretas sobre nuestras propias capacidades de defensa».
Reunión EEUU-Rusia en Riad
El Kremlin confirmó la reunión hoy martes de sendas delegaciones de Rusia y EEUU en la capital de Arabia Saudí, Riad, a donde llegó ayer Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, para abordar la normalización de las relaciones bilaterales, los preparativos para una cumbre entre Vladimir Putin y Donald Trump, y unas futuras negociaciones de paz sobre Ucrania.
Rusia estará representada por Sergei Lavrov, ministro de Exteriores, y Yuri Ushakov, asesor del Kremlin. Ushakov, veterano asistente de Putin, fue embajador en EEUU entre 1998 y 2008. Junto a Sergei Narishkin, jefe del servicio de Inteligencia exterior y quien suena como integrante de la delegación, participaron en las primeras conversaciones con Ucrania bajo mediación turca poco después del inicio de la invasión.
Según varios medios, el asesor de seguridad nacional de EEUU, Michael Waltz, y el enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, forman, junto a Rubio, la delegación estadounidense.
Al mismo tiempo, una delegación ucraniana encabezada por el presidente, Volodimir Zelenski, que llegó ayer a Emiratos Árabes Unidos, también estará presente en Arabia Saudí, aunque ni Washington ni Moscú han dicho que vaya a participar en las conversaciones.
Rubio tenía previsto renirse ayer con el príncipe heredero y primer ministro saudí Mohamed bin Salmán. Gaza estuvo sin duda en la agenda.
Zelenski adelantó el pasado fin de semana que el viaje a Arabia Saudí no tiene nada que ver con el dosier ucraniano y se debe a una invitación cursada por Riad para tratar las relaciones bilaterales Quien llegó ayer a Riad es la ministra de Economía ucraniana, Yuli Sviridenko.

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