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Gasteiz

Otxandiano cree que «ahora estamos recuperando el tiempo perdido» en cuanto a economía

El dirigente abertzale Pello Otxandiano opina que el PNV y el PSE han perdido «mucho tiempo» por «carecer de una política industrial» y recuerda que la propuesta de crear un fondo vasco ya estaba sobre la mesa hace años. Considera que ahora se empieza a recuperar el tiempo perdido.

Imagen de archivo de Pello Otxandiano.
Imagen de archivo de Pello Otxandiano. (Raul BOGAJO | FOKU)

El portavoz de EH Bildu en el Parlamento de Gasteiz, Pello Otxandiano, mediante una reflexión compartida en redes sociales, ha acusado a Lakua de «carecer de una política industrial» en los últimos años y, aunque atisba un cambio de paradigma con el fondo publico-privado recientemente presentado, lamenta que el ejecutivo de PNV y PSE ha perdido «mucho tiempo».

«Ahora estamos recuperando el tiempo perdido en unas condiciones económicas más difíciles de lo que nos gustaría, en una época en la que la incertidumbre económica es la mayor de la historia», ha subrayado recordando que los instrumentos financieros que se quieren articular ahora «estaban ahí, que la propuesta de crear un fondo vasco ha estado sobre la mesa por lo menos desde el primer mandato de Urkullu, y hasta ahora no se ha hecho absolutamente nada».

En palabras de Otxandiano, hasta ahora Lakua entendía que «no le correspondía un rol activo, ni mucho menos participar en la propiedad de las empresas, ni dirigir la innovación tecnológica» lo cual «ha tenido consecuencias negativas para las capacidades de la administración».

En su texto, Otxandiano alude a la recién constituida alianza financiera público-privada vasca, con el objetivo de movilizar en esta legislatura 4.000 millones de euros para la transformación económica e industrial en la CAV. Lakua modificará los presupuestos de 2025 para dotar al Instituto Vasco de Finanzas (IVF) de unos recursos adicionales de 1.000 millones y prevé movilizar los otros 3.000 millones con capital y ahorro privado.

En opinión de Otxandiano, la clave está en fijar con claridad el rumbo a tomar por la industria vasca. «Esta semana se ha anunciado el germen de un fondo de inversión vasco con grandes titulares: 1.000 millones de euros de inversión pública con el objetivo de traccionar una inversión privada de otros 3.000 millones de euros. Estamos de acuerdo con este paso, pero tenemos que decirlo: hemos perdido mucho tiempo y todavía estamos en los titulares, cuando deberíamos estar leyendo ya la letra pequeña», señala.

Según indica, «parece que podemos estar en el inicio de un cambio de paradigma. Al menos, sí parece que en los partidos del Gobierno hay una pulsión por empezar a recorrer un nuevo camino. Hasta ahora, a quienes proponíamos esto se nos ha respondido que este no es un país comunista», destaca.

Industria de datos

Por otro lado, el portavoz de EH Bildu pone el acento en la industria de datos. Concretamente, en dos proyectos que están sobre la mesa, los dos en tierras alavesas. El primero, denominado Bilbao-Arasur Data Center Campus, promovido por Merlin Properties junto a Edge Energy y con una capacidad de 300 MW, sería el mayor centro de datos del Estado. A pleno rendimiento, tendría un consumo de energía anual de 2.628 GWh. «Es decir, con el centro de datos Bilbao-Arasur Data Center Campus casi se duplicaría el consumo eléctrico en Araba», destaca.

Respecto al segundo proyecto, de Solaria, que tendría una capacidad de 225 MW, resume que pretende implantar 825 MW en total en centros de datos en la CAV, la mayoría en Araba, previsiblemente. «De materializarse la mitad de lo anunciado, sumando el proyecto Bilbao-Arasur Data Center Campus, se triplicaría el consumo eléctrico alavés», alerta.

Tras apuntar que estos centros de datos de hiperescala darán servicio a grandes empresas tecnológicas, critica su consumo energético «desproporcionado, que condicionará por completo la transición de nuestro sistema energético». A su parecer, se trata de un «obstáculo para la descarbonización de nuestra industria, ya que tenemos la red eléctrica saturada, nos falta potencia y necesitamos más potencia –cuanto antes– para que las empresas puedan electrificar sus procesos de fabricación».

Por ello, señala que si se dispone de poco suelo industrial, lo que hay que priorizar es la industria manufacturera. «Son infraestructuras que no aportan nada a nuestro desarrollo tecnológico, ni al de Euskal Herria, ni al de Europa. Por el contrario, acentúan nuestra dependencia respecto a las grandes compañías tecnológicas porque territorializamos la infraestructura que necesitan (y su consumo energético)», advierte.

Otxandiano ha mencionado la iniciativa ADI Data Center, que ya tiene en marcha un centro de datos en Abanto y va a construir otro en Arrasate, como alternativa para «almacenar y procesar nuestros datos,los que generan nuestra Administración y nuestras empresas». Precisamente, ADI es posible gracias a la colaboración publico-privada y sus dimensiones no tienen nada que ver con las soluciones propuestas por Lakua: el de Abanto es de 2 MW y el de Arrasate, de 3 MW.

Para el dirigente abertzale, la solución de Solaria ofrece una mayor rentabilidad para los centros de datos, gracias a un ahorro significativo en sus costos de electricidad, pero en la transición energética se da «un paso atrás (ya que multiplicamos el consumo) con la ocupación de grandes extensiones de terreno (muchas, de alto valor agrológico), obstaculizamos la descarbonización de nuestra industria al ocupar la red eléctrica de transporte y apenas creamos puestos de trabajo, al tiempo que ponemos nuestro escaso suelo industrial al servicio de los grandes BigTech», lo cual tilda de «inadmisible».

En definitiva, reclama una visión «crítica» a la hora de fijar el rumbo de la industria vasca, y reprocha que Lakua, «al menos de momento, le ha puesto la alfombra roja a un problema».