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Israel ataca Gaza y Cisjordania mientras retoma la negociación con Hamas

Mientras en Doha se reanudaban las negociaciones entre Israel y Hamas sobre el futuro del alto el fuego, el Ejército israelí intensificaba de nuevo sus ataques y mataba a una decena de palestinos en Cisjordania y en Gaza, amenazada por la hambruna y la falta de agua potable por el bloqueo israelí.

Un niño llora en ciudad de Gaza ante los cuerpos de tres de las víctimas que Israel mató ayer.
Un niño llora en ciudad de Gaza ante los cuerpos de tres de las víctimas que Israel mató ayer. (Omar AL-QATAA | AFP)

Hamas confió ayer en que la actual ronda de negociaciones con Israel en Doha, así como las conversaciones con el enviado presidencial de EEUU para la cuestión de los cautivos israelíes, permitan dar comienzo a la segunda fase del alto el fuego en Gaza, supongan el fin definitivo de la ofensiva militar israelí y permitan llevar a término el acuerdo de intercambio de prisioneros. Pero también reconoce que las posibilidades para alcanzar un acuerdo de tregua permanente en la Franja de Gaza son «limitadas», ya que Israel se niega a aceptar un cese completo de las hostilidades porque solo busca «un acuerdo para liberar a sus familiares y a sus muertos, y al final lanzará una guerra devastadora contra Gaza», según declaró una fuente del grupo islamista a Efe.

La viceministra israelí de Exteriores, Sharen Heskel, afirmó, por su parte, que las negociaciones «llevarán tiempo» porque en ellas se discute «en detalle» el «día después» de la Franja, que tiene que pasar por asegurar «la seguridad y la protección» del pueblo israelí.

«Esto no es algo que se vaya a concluir en dos o tres días, porque se habla de lo que va a suceder en Gaza desde un punto de vista civil, desde un punto de vista de seguridad y muchos otros aspectos», dijo.

Hamas lleva más de una semana insistiendo en su compromiso con pasar a la segunda fase del alto el fuego, ante el estancamiento de las conversaciones indirectas con Israel, que roto el acuerdo inicial proponiendo ahora extender la tregua durante el Ramadán y la Pascua judía a cambio de liberar al resto de rehenes, sin retirar a sus tropas del enclave.

Pero mientras se retomaban las negociaciones indirectas en Doha, el Ejército israelí  intensificaba sus ataques, que no ha detenido en las últimas semanas pese al alto el fuego.

Diez muertos más ayer

En un ataque contra el corredor Netzarim, una vía construida por el Ejército para dividir la Franja, mató a al menos a cinco personas, entre ellas dos hermanos que estaban retirando piedras de la carretera de Salah al-Din, que conecta el norte con el sur del enclave y que miles de gazatíes han utilizado desde la entrada en vigor del alto el fuego para regresar a sus hogares. Israel ha matado ya a al menos 48.503 personas en Gaza –137 desde el inicio de la tregua, el 19 de enero–, donde una 10.000 más continúan bajo los escombros.

En Cisjordania, donde el alto el fuego no se aplica, las matanzas y operaciones militares siguen a la orden del día. Las fuerzas israelíes mataron a cinco palestinos, entre ellos una mujer de 60 años, en una nueva incursión en Jenin, sumándose al creciente número de víctimas de una de las mayores operaciones en Cisjordania en años, que ha arrasado campos de refugiados y desplazado forzosamente a más de 40.000 personas.

Además, sobre Gaza planea la hambruna desde que Israel impusiera un bloqueo total a la entrada de alimentos y ayuda humanitaria hace 10 días para chantajear a Hamas, que volvió a urgir a los mediadores a que ejerzan presión sobre el primer ministro israelí, Benjamin netanyahu, y «su Gobierno extremista» para que cumplan lo acordado y reabran los pasos fronterizos. El pacto alcanzado recoge el compromiso de Israel de permitir la entrada diaria de 600 camiones con ayuda –60 con combustible– a Gaza.

Al asedio y bloqueo total a la ayuda se sumó el domingo el corte del suministro eléctrico al territorio, que dejó fuera de servicio la planta desalinizadora de Deir el Balah y sin agua potable a su población.




Allanamiento
La Policía de Israel allanó de nuevo ayer la librería palestina especializada en el conflicto árabe-israelí «The Educational Bookshop», en Jerusalén Este, y detuvo a un miembro de la familia Muna. E  febrero ya irrumpió en el local, se llevó cientos de libros y detuvo a Mahmud Muna, su propietario, y a su sobrino Ahmad.