Arnaitz Gorriti
Kirol-erredaktorea, saskibaloian espezializatua / redactor deportivo, especialista de Baloncesto

Fin de semana de deberes en la Liga ACB que Saski Baskonia y Bilbao Basket necesitan bordar

Los gasteiztarras reciben el sábado a un Manresa en plaza de play-offs, con dos victorias más que un Baskonia que debe dilatar su gran imagen ante el Bayern. El domingo será turno de los bilbainos, que reciben en Miribilla a un Granada penúltimo y al que pueden aventajar en tres triunfos y average.

¡Cuánto bien le haría a Saski Baskonia jugar ante el Manresa tan bien como ante el Bayern!
¡Cuánto bien le haría a Saski Baskonia jugar ante el Manresa tan bien como ante el Bayern! (Raúl BOGAJO | FOKU)

Finales, jornadas trascendentales, partidos a vida o muerte... son muletillas que el lenguaje periodístico deportivo hace demasiado que vació de contenido por el abuso en su empleo. No obstante, cuando los calendarios empiezan a meterse en fechas primaverales, eso significa que hay que empezar a cerrar el curso. Y, a ser posible, a cerrarlo bien. No vaya a ser que el verano llegue y nos pille atiborrados de antihistamínicos por culpa de las alergias, con la sangre alterada, pero apartados en un rincón y con los deberes por hacer, convirtiendo el arte de la procrastinación en un drama que, en no pocos casos, acaba en farsa, o incluso en tragedia.

Ya es primavera en el calendario de Saski Baskonia y Surne Bilbao Basket y toca empezar a cerrar los quehaceres pendientes, y a cerrarlos desde ya. Y ese «ya» emplaza a Saski Baskonia, enumerado en primer lugar en riguroso orden de aparición en escena, a este sábado a las 20.45 en el Buesa Arena. Después de darse un gustazo frente al Bayern de Múnich, toca centrarse en la Liga ACB y ponerse de una vez a la tarea de meterse entre los ocho mejores de la competición, algo que el cuadro baskonista no ha conseguido en toda la temporada 2024/25.

El rival del sábado no tiene el glamour del conjunto bávaro, pero también gusta de jugar de rojo y es una de las revelaciones de la temporada en la ACB, con Diego Ocampo al frente del banquillo y jugadores como Derrick Alston jr, Obasohan, Musa Sagnia o Mario Saint-Supéry, que han dado aire fresco a la competición. El mérito del equipo del Bages no reside solamente en haber podido meterse en la Copa, sino que ha seguido jugando a buen nivel para poder mantenerse en el Top 8 de la competición doméstica. Cierto es que está con 13 victorias, dos más que Saski Baskonia, luego de haber perdido dos de sus tres últimos encuentros, pero anteriormente había encadenado una racha de siete victorias en ocho partidos.

Tal es la importancia que Saski Baskonia le da al partido de Manresa, que el propio Pablo Laso confesaba en la rueda de prensa tras ganar al Bayern que en los últimos minutos dio entrada a Raieste, Savkov y Joseba Kerejeta «porque estábamos ya pensando un poco en el partido ante Manresa. Es un rival directo para los puestos altos de la Liga ACB, por lo que es un partido muy importante».

No hay que olvidar que, después de perder ante el Real Madrid el domingo pasado, los gasteiztarras cayeron a la décima plaza de la competición doméstica, con un balance de 11-12, igualado a victorias con Basket Zaragoza, a un triunfo –y el average perdido– ante Gran Canaria, y a dos de Manresa, Joventut y Barça, que conforman el conglomerado de rivales alaveses que van del quinto al noveno lugar.

En lo que respecta al Manresa, hay que recordar que una canasta casi sobre la bocina de Kamar Baldwin dio la victoria a los de Pablo Laso en el Nou Congost en el partido de primera vuelta, un 80-82 que no sirvió para que los gasteiztarras se metieran en la Copa, pero sí puede ser providencial en pos de la pelea por el Top 8 liguero. De ganar el Baskonia, Manresa todavía mantendría una victoria de colchón, pero de cara a posibles empates en este largo sprint final que resta de la Fase Regular de la ACB, sería un adversario al que bastaría con alcanzar para poder superarlo.

Pero ojo, porque para ganar al Manresa en Zurbano habrá que repetir el partido que hizo el jueves ante el Bayern. Mantener la intensidad y la fluidez a la hora de mover el balón, así como la generosidad para diversificar los ataques y compartir los tiros que sorprendieron gratamente por parte del cuadro gasteiztarra –esta campaña se ha abusado del juego de uno contra uno– será fundamental ante un cuadro catalán cuyos nombres no tienen el mismo nivel que las estrellas del conjunto bávaro.

En ese sentido, habrá que ver si Chima Moneke estará o no disponible para el choque del sábado, ya que viene de encadenar problemas de espalda y gripales. Pero más allá de saber si el ala-pívot nigeriano podrá jugar o no, habrá que ver si su concurso modifica a su vez el juego baskonista. Frente al Bayern, un Tadas Sedekerskis convertido en ala-pívot a tiempo completo ejerció de ancla defensiva, mientras que entre Samanic y Donta Hall repartieron 11 de las 32 asistencias que se computaron al Baskonia, luciéndose con un juego entre pívots que hacía mucho tiempo no se veía por Zurbano. Cargar las tintas y responsabilizar de nada a Moneke sería ventajista en grado extremo, pero sí es cierto que el nigeriano, por sus propias características físicas y de juego, tiene la querencia a buscar la jugada individual, más aún si logra llegar a tiempo para jugar contra el equipo que, precisamente, le permitió abrir la puerta de la Euroliga.

Asimismo, habrá que ver si Markus Howard mantiene la verticalidad en su juego. Si bien sus 27 puntos llaman la atención con sus 6 de 11 en triples, cabe recordar que el de Nueva Jersey erró sus tres primeros tiros lejanos y que llegó al descanso con tres personales. Y al contrario de lo que le ha sucedido en otros partidos de la temporada, ni perdió la concentración en ataque, ni se autoeliminó por faltas en defensa, por no hablar de que sumó varias asistencias y buscó mucho más la penetración en sus ataques al aro.

Una cita oportuna

Gane o pierda tampoco será una final, pero Surne Bilbao Basket se cita a las 17.00 en Miribilla para vérselas con uno de los equipos que ocupan plaza de descenso en estos momentos: Covirán Granada. Con un balance de 6-17, el cuadro nazarí solo supera a Leyma Coruña y se halla a dos victorias de un nutrido grupo donde está el propio Bilbao Basket, junto a Bàsquet Girona, Andorra y Lleida.

Al igual que Saski Baskonia respecto a Manresa, el duelo de ida sonrió a los hombres de negro. Aquel lejano 2 de noviembre, los de Jaume Ponsarnau se impusieron por 72-84, por lo que ganar en Miribilla no solo supondría abrir una brecha de tres victorias sobre el descenso, sino añadirle un basket average particular sobre un rival directo.

También herido y nervioso. Herido, porque en su último partido cedió en casa por 82-85 contra un recién ascendido como el Hiopos Lleida en la prórroga, luego de haber ido con holgadas ventajas a lo largo de los 40 minutos. Nervioso, porque tras lo sucedido en la cancha, la entidad andaluza elevó una protesta por los arbitrajes recibidos. Nada nuevo bajo el sol, ciertamente, pero mal harían los de Ponsarnau en descuidarse si solo creen que las quejas nazaríes se deben a excusas de mal perdedor.

Y para darle un punto de picante más al duelo del domingo, en Granada juegan varios conocidos: uno viejo, como es el base francés Jonathan Rousselle; otro más nuevo, ya que se trata del boricua Omar Silverio, cortado hace escasas fechas por el propio Jaume Ponsarnau, que no cuajó en su breve periplo bilbaino, en parte porque los trámites burocráticos atrasaron de más su llegada y porque, entre tanto, la enfermería bilbaina se fue vaciando.

Todas estas circunstancias, más la pretensión de afrontar las semifinales de la FIBA Europe Cup frente al JDA Bourgogne Dijon con la calma que da haber hecho los deberes en tiempo y forma, convierte el duelo ante Covirán Granada en una cita marcada con una cruz y que los hombres de negro no deben dejar escapar.

«No es una final porque todavía quedarán diez jornadas, pero es un encuentro muy importante. Es clave y, si lo jugamos con Miribilla, seremos mejores», ha indicado Jaume Ponsarnau en su alocución semanal, en la que ha hecho referencia a los más de 9.000 aficionados que se dieron cita el pasado fin de semana en el partido en el que se celebró el 25 aniversario de Bilbao Basket en la ACB.

«El pasado fin de semana vivimos una fiesta, pero para que esta historia siga siendo larga y perdure el máximo tiempo en la ACB, hay que entender que el del Granada es un partido clave. A ver si viene mucha gente, que venga a animar, a darnos su apoyo y a jugar con nosotros», ha insistido el preparador targarino, sabedor que para «ser uno de los 16 mejores equipos de la liga», hay que hacer los deberes cuando corresponde hacerlos, y que este fin de semana es un día clave para conseguir los objetivos de la temporada.