«Una regulación justa» en los medicamentos es lo que han pedido los veterinarios vascos en las movilizaciones que han realizado en Bilbo, Donostia e Iruñea.
En el caso de la capital vizcaina, el Colegio Oficial de Veterinarios de Bizkaia (COVB), junto con el Consejo de Veterinarios del País Vasco (CVPV), han convocado una concentración que se ha desarrollado, de 10.00 a 12.00, ante la Subdelegación de Gobierno español de Bizkaia, encabezada por varias pancartas en las que se podía leer ‘Por la derogación del RD 666. Una Ley justa del medicamento veterinario en el marco de la UE’.
Una portavoz de los veterinarios ha explicado que, con esta protesta, querían denunciar que se sienten «gravemente afectados por la vigente ley de medicamentos» del Estado español. Según ha señalado, en Europa hay un reglamento que es «de obligado cumplimiento» y, para su cumplimiento, Madrid ha elaborado el Real Decreto 666/2023, en el que «se da vuelta a ese reglamento y todo está más restringido».
Según ha explicado, la normativa impuesta por el Ministerio español de Agricultura afecta a los veterinarios y «pone en riesgo el bienestar y la salud animal». «Nos afecta a nuestra forma de trabajar y afecta a la salud de las mascotas y a la salud pública», ha agregado.
«Injustificada y desproporcionada»
Desde el colectivo de veterinarios se ha negado que se haya hecho una «transcripción de normativa europea», porque la legislación en el Estado español ha sido «injustificada, desproporcionada y contraria a otros países del entorno».
Entre otras cuestiones, han denunciado que tienen «problemas» a la hora de prescribir medicamentos y se les ha impuesto «una burocracia muy excesiva que dificulta mucho el trabajo». «No podemos prescribir nada que no figure en una ficha técnica», han añadido.
En este sentido, han exigido «ser escuchados y atendidos», porque los veterinarios son «los únicos profesionales cualificados para prescribir y garantizar el uso responsable de medicamentos en animales».
«Todos los veterinarios somos sanitarios, pero la legislación española ignora esta realidad, imponiendo restricciones a los medicamentos que no existen en la mayoría de los países europeos y dificultando gravemente nuestra labor diaria», ha indicado este colectivo, que también ha señalado que la «imposibilidad» de ajustar dosis o vías de administración, según las necesidades del paciente, «dificulta la eficacia de los tratamientos y pone en riesgo su salud».
Los veterinarios han asegurado, por tanto, que la normativa española impone un «sistema rígido y homogéneo de prescripción» y se trata de un «esquema inflexible, que limita la capacidad para ofrecer tratamientos efectivos y adecuados a cada caso». Junto a todo ello, han criticado que padecen un «IVA injusto del 21% que discrimina la salud animal» y han pedido que sea reducido.
Por todo ello, tienen intención de seguir con las movilizaciones hasta que se atiendan sus reivindicaciones, sin descartar medidas como la huelga.
Sin libertad para elegir
Por su parte, los veterinarios de Nafarroa se han concentrado este miércoles frente a la Delegación del Gobierno español en el herrialde. En línea con sus homólogos vizcainos, la presidenta del Colegio Oficial de Veterinarios de Nafarroa, Leyre Ayesa, ha explicado en declaraciones a los medios de comunicación que lo que reclaman es «una prescripción con base en conocimientos científicos y una experiencia real, no con una base normativa, que es lo que están imponiendo».
Esta normativa «impone comunicar todas las prescripciones de antibióticos, que no es la dificultad principal, sino todo lo que conlleva. No tenemos libertad para elegir, se pueden ver afectadas las duraciones de los tratamientos».
En Nafarroa, son 545 los veterinarios colegiados y todavía no han recibido multas, que según Ayesa, «son desproporcionadas». «Esto no implica solo a veterinarios de pequeños animales, tiene que ver con animales de producción, de experimentación y acaba afectando a los tutores de los animales o las asociaciones protectoras».

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