
«¡Tenemos las llaves de todas las casas!», cantan con el ruido de fondo de los llaveros que sacuden con sus manos los activistas de la cabecera de la marea humana que recorrió el centro madrileño este sábado bajo el lema ‘Acabemos con el negocio de la vivienda’.
Organizada por el Sindicato de Inquilinos de Madrid y los colectivos aliados como STOP Desahucios y la PAH, la marcha contó con más de 100.000 personas que se distribuyeron a lo largo de más de dos kilómetros de peregrinación por la vivienda digna. La protesta comenzó a las 12.00 en las inmediaciones de la estación de Atocha y concluyó en la Plaza de España.
La protesta estuvo monitorizada por los activistas del Sindicato de Inquilinos, diferenciados con camisetas naranjas y que iban entregando folletos y pidiendo a la gente que no bloqueara el devenir de las decenas de miles de personas que marchaban, entre ellos una mayor parte de jóvenes y también partidos políticos de izquierda, como Podemos, Más Madrid, el PCE, Izquierda Unida, Anticapitalistas, Izquierda Revolucionaria y movimientos ecologistas y feministas.
Uno de esos militantes del sindicato es José, de 44 años y vecino en el barrio de Pirámides, al lado del río Manzanares. Mientras reparte folletos y pide la afiliación a los manifestantes, le responde a NAIZ: «Me afilié por el derecho a la vivienda, que nos atañe a todos, la subida de los alquileres está cambiando la estructura de los barrios en los que crecimos. Yo siento que hoy comienza todo».
Ese optimismo choca con la desconfianza para con los partidos políticos. «Tenemos que presionar a las fuerzas políticas de todos los signos, están incumpliendo el artículo 47 de la Constitución (que habla del derecho a vivienda digna). En el Gobierno central tenemos la izquierda pero vemos que no alcanza. No basta con lo que hacen, por eso tenemos que marchar y organizarnos», recalca.
A cien metros, muy cerca del imponente Museo del Prado, Susana ayuda a coordinar la marcha de la ‘mani’. Con su camiseta naranja, exhibe orgullosa su militancia al sindicato y dice que se ha involucrado «porque es una manera de transformar la sociedad». «Toda la vida la vivienda ha sido un problema para mí, y la especulación nos impide tener una vida digna», lamenta esta empleada administrativa de 35 años.
Casi llegando a la icónica Glorieta de Cibeles hay dos abuelos con su nieto de un año y medio que corretea alrededor. Tienen un cartel impreso por ellos pegado al carrito de bebé que pide ‘Alquileres bajos, ya!’. Víctor tiene 70 años y cuenta a NAIZ que es parte del movimiento vecinal de Vallecas junto a su mujer. «En mis días de juventud salíamos mucho a las calles, no conseguimos todo pero algunas cosas sí. Nos vienen jodiendo a todos los niveles, con la ley Mordaza y todo… creo que debería estar todo petado y no caber un alma con lo grave que está la situación (de la vivienda) y no es así, aunque veo tantos jóvenes en la marcha que me pone contento. Hoy la juventud está bastante derechizada y vota a los opresores», lamenta.
La manifestación ha llegado poco antes de las 16.00 a Plaza de España, luego de atravesar la Gran Vía y ha concluido sin ningún incidente. Se han escuchado infinidad de cánticos contra los fondos buitres, los rentistas y el Gobierno. «¡No hay, no hay, no hay otra manera, o con los fondos buitres, o con la clase obrera!», clamaban en el sector del sindicato CRT y Pan y Rosas, que marchaban juntos.
«¡Fuera matones de nuestros barrios!”, se escuchaba contra los grupos de desokupas, y también el clásico actualizado: «Madrid será la tumba del rentismo». Sin duda el sector más efusivo fue el de la cabecera del Sindicato de Inquilinos, que agitaba los llaveros constantemente, tenía un potente altavoz en el que también había cabida para música latina y alegre, ensamblada con llamadas a la resistencia y a la ocupación de casas vacías.
Sobre el final, una de las activistas más conocidas de STOP Deshaucios, Carmen, pensionistas, ha cantado con micrófono un chotis con letra alusiva a la lucha por la vivienda, y se ha ganado una estruendosa ovación final.
Alquiler permanente y huelga
Poco después de que comenzara la marcha, la portavoz del sindicato, Valeria Racu, ha hecho unas breves declaraciones ante los medios presentes en las que ha resaltado que con la protesta de este sábado, la organización de los inquilinos «ha vuelto a hacer historia, con cientos de miles de personas en más de 40 ciudades [del Estado español] con un mensaje claro y contundente: acabar con el negocio de la vivienda».
«El pasado otoño dijimos que se acabó la impunidad de los gobiernos y rentistas y que caminábamos hacia la huelga. Hoy, seis meses después, podemos decir con firmeza que decretamos los alquileres indefinidos, se acabó eso de marcharnos de nuestros barrios y nuestras ciudades cada cinco años. Basta ya de irnos con la cabeza baja y de los desahucios invisibles. Desde los sindicatos llamamos al medio millón de hogares cuyos contratos acaban este 2025 a quedarse en casa a resistir. Cuando nos organizamos somos indesahuciables», ha enfatizado.
Además, ha defendido «el derecho a la huelga de alquileres» y ha ratificado que es un método «que ha llegado para quedarse», y también ha subrayado que «si no se recuperan las viviendas vacías, serán recuperadas» por ellos. «Hoy empieza el fin del negocio de la vivienda, el miedo está cambiando de bando y no vamos a parar», ha concluido.
Por parte del Gobierno español, la única miembro del Consejo de Ministros que estuvo presente en la gran marcha fue la ministra de Niñez y Juventud, Sira Rego, de IU en Sumar, y estuvo acompañada por el secretario general del PCE, Enrique Santiago. Rego ha destacado los logros de la ley de Vivienda, que «allí donde se aplica, la especulación decrece» y ha llamado a todos a «hacerse cargo del problema, que es muy grave especialmente para la juventud». Asimismo, ha exigido reformas para que haya mecanismos contra las comunidades autónomas que no aplican la mencionada ley.
A través de sus redes sociales, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez García (PSOE), se ha hecho eco de la jornada histórica en la que por primera vez en todos los territorios del Estado español se salía a las calles el mismo día para reclamar por el derecho a la vivienda. «Muchas personas han salido a la calle para reclamar algo que comparto: las viviendas deben ser para vivir y no para especular. Solo lo lograremos si todas las administraciones (ayuntamientos, ccaa y AGE) nos comprometemos por igual», ha asegurado.
También ha dicho que el Gobierno de Pedro Sánchez está impulsando un crecimiento del parque público de pisos con la prohibición de ser revendidas, que ha creado la Empresa Pública de Vivienda, ha pedido la aplicación de la ley en las regiones en las que gobierna el PP y ha recordado que está en marcha en el Congreso la regulación contra los alquileres de temporada y habitaciones.
«Cuesta creer que haya gobiernos municipales o autonómicos que pongan alfombra roja a la especulación, que no hagan nada ante miles de pisos turísticos ilegales o que boicoteen la Ley de Vivienda por puro partidismo», ha lamentado, en clara referencia al Partido Popular.
La otra gran manifestación del Estado, la de Barcelona, fue convocada para las 18:00, misma hora que la de València. En tanto las que fueron realizadas al mediodía, como Málaga, Sevilla o Palma de Mallorca, han contado con miles de participantes.

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