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Un ataque israelí en un punto de ayuda de EEUU causa 26 muertes en el sur de Gaza

Israel utiliza los nuevos puntos de distribución de ayuda orrganizados junto a Estados Unidos como cebo para atacar a la ciudadanía palestina que hace cola para conseguir alimentos y otros bienes básicos. Su último ataque ha causado al menos 26 muertes.

Víctimas del ataque cerca de Rafá son transportadas en un carro.
Víctimas del ataque cerca de Rafá son transportadas en un carro. (AFP)

Al menos 26 palestinos han muerto y otros 115 han resultado heridos a manos de las fuerzas israelíes tras abrir fuego contra personas que se dirigían a un puesto de distribución de ayuda organizado por la cuestionada nueva fundación humanitaria concebida por Estados Unidos e Israel en Rafá, en el sur de la Franja de Gaza.

La oficina del Gobierno de Gaza ha proporcionado esta mañana su primer balance oficial del incidente y ha advertido que las cifras pueden subir en las próximas horas debido a la gravedad de las heridas de algunas víctimas.

Los heridos han sido trasladados al complejo médico Nasser de Jan Yunis, que se encuentra un poco más al norte y es uno de los últimos hospitales en funcionamiento del enclave palestino.

Según el relato de los testigos, tanques y drones comenzaron a disparar contra la población palestina que se dirigía a recibir paquetes de ayuda humanitaria en el puesto.

«Las fuerzas de ocupación israelíes cometieron una nueva masacre contra civiles hambrientos que se habían reunido en los llamados puntos de distribución de ayuda humanitaria, supervisados por una empresa estadounidense-israelí y protegidos por el Ejército de ocupación, dentro de las llamadas zonas de contención de la ciudad de Rafá», han señalado las autoridades palestinas.

Han denunciado que Israel está utilizando la ayuda humanitaria como «herramienta de guerra» y ha sostenido que Estados Unidos como supervisor de esta ayuda tiene la «responsabilidad moral y penal» de estos crímenes.

Nueva estrategia

La ONG Fundación Humanitaria de Gaza ha sido creada este mismo año en el marco del plan de Israel para instaurar un mecanismo de entrega de ayuda humanitaria ajena al sistema de las organizaciones humanitarias internacionales convencionales, con el argumento de que pretende así evitar que sea gestionada y aprovechada por Hamas.

Tanto los organismos de la ONU como las ONG que trabajan en la Franja de Gaza rechazaron a principios de mes participar en el plan de distribución de ayuda humanitaria para el enclave palestino que habían diseñado Israel y Estados Unidos, alegando que «contraviene los principios humanitarios fundamentales» de imparcialidad, independencia y neutralidad, debido al control que tendrían las Fuerzas Armadas israelíes.