
Según informaron ayer diferentes medios, la mujer de 50 años a la que su pareja mató el pasado sábado, 7 de junio, en Marbella procedía de Euskal Herria. Habría estado un tiempo trabajando en un bar del barrio gasteiztarra de Ariznabar, y otras fuentes la sitúan también en Bilbo y Galdakao.
Los recientes hechos ocurrieron la mañana del sábado en la trasera de una gasolinera de la Calle de Vélez del municipio malagueño de Marbella. Tras darse el aviso del hallazgo del cadáver, la Policía española identificó al sospechoso del crimen y puso en marcha un operativo para dar con él. Sin embargo, el hombre optó por entregarse en comisaría.
Fue puesto a disposición judicial y, tras acogerse a su derecho a no declarar, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Marbella acordó el martes el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.
Medios andaluces han informado que la mujer ya había denunciado al hombre, de nacionalidad búlgara, en 2022 por malos tratos, pero, tras renunciar a continuar con el procedimiento judicial, el caso no estaba en el sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género.
Al parecer, la pareja vivía de manera muy precaria, durmiendo en un coche.
Vecinos y diferentes agrupaciones de Ariznabarra han convocado una concentración este domingo a las 12:00 en el parque Pistas Negras para denunciar lo ocurrido.

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Desconocidos roban la ikurriña de Ayuntamiento de Ondarroa y realizan pintadas

Pradales también rubricó el PGOU de Zaldibar por el que se imputa a la exalcaldesa de EH Bildu
