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Pensionistas navarros se concentran ante el Gobierno Militar de Iruñea contra el rearme

Pensionistas navarros agrupados en la plataforma ‘Pensionistas contra el Rearme’ se han movilizado este viernes frente a la sede del Gobierno Militar en Iruñea en contra del rearme militar y de la guerra. Han recordado que la sociedad navarra es «pacifista y antimilitarista».

Pensionistas navarros se concentran ante el Gobierno Militar de Iruñea.
Pensionistas navarros se concentran ante el Gobierno Militar de Iruñea. (Plataforma de pensionistas contra el rearme)

Bajo el lema ‘A favor de la paz, no a la guerra’ pensionistas navarros agrupados en la plataforma Pensionistas contra el Rearme se han concentrado este viernes frente a las dependencias del Gobierno Militar español en Iruñea. Han denunciado «el camino que se está tomando hacia la guerra durante los últimos tiempos, así como las propuestas de rearme de Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea aceptadas por el Gobierno español».

Desde la plataforma antimilitarista de pensionistas han hecho un llamamiento para cesar con la violencia y apostar por la paz: «Europa no necesita más armas para la guerra, sino garantizar condiciones de vida dignas para jóvenes o personas mayores». 

También han apostado firmemente por una solución frente al conflicto basado en el diálogo: «Las guerras generan dolor y sufrimiento especialmente en las personas más vulnerables, como vemos en Ucrania, en Palestina y en otros lugares del mundo, y que hemos sufrido en nuestra historia».

Navarra pacifista y antimilitarista

En la concentración de este viernes, los pensionistas han subrayado el «carácter pacifista y antimilitarista» de la sociedad navarra: «Muchas personas han luchado contra la militarización incluso a costa de terminar en la cárcel. Desde siempre ha habido una gran oposición al polígono de tiro de las Bardenas, como espacio de preparación de la guerra».

«Defendemos la vida humana, como alternativa al rearme militar. La mayoría social de Navarra no necesita bombas, ni drones para la guerra, sino servicios públicos como sanidad, vivienda, educación, cuidados, residencias públicas, pensiones dignas, o cultura. Necesitamos respeto a nuestros derechos y garantías sociales», han concluido.