
El Gobierno de Gaza denunció ayer que Israel bloquea la entrada a la franja de 22.000 camiones cargados de ayuda humanitaria que están retenidos en los pasos fronterizos del enclave palestino. Forman parte de convoyes organizados por agencias de la ONU y entidades internacionales, y el Ejecutivo de Netanyahu «impide deliberadamente su entrada como parte de una política sistemática de ingeniería del hambre, el bloqueo y el caos».
«Condenamos en los términos más enérgicos la continuación del bloqueo, el hambre a los civiles y la retención de la ayuda, considerándolo un crimen de guerra completo que viola todas las normas y tratados internacionales», destacó el Gobierno gazatí, que también cargó contra los países «que guardan silencio o complicidad por el agravamiento de la catástrofe humanitaria y las consecuencias catastróficas derivadas de privar a la población de alimentos, medicinas y combustible».
Hamas exigió la entrada inmediata de todos los camiones y la apertura de los pasos sin condiciones «para salvar las vidas de los civiles en la Franja de Gaza antes de que sea demasiado tarde».
175 MUERTOS POR HAMBRE
Desde que comenzó la ofensiva israelí contra Gaza en octubre de 2023, 175 personas han muerto por hambre o desnutrición, incluidos 93 menores, según el registro de las autoridades sanitarias locales.
La mayoría de las muertes se han producido durante las últimas semanas, después de meses de bloqueo a la entrada de ayuda humanitaria por parte de Israel, que controla todos los accesos a un territorio asediado. Entre el 2 de marzo y el 19 de mayo el bloqueo fue total, y desde entonces el flujo de ayuda es muy limitado e insuficiente.
De hecho, las agencias de la ONU advirtieron esta semana de la hambruna que se cierne sobre la población de Gaza. Una de cada tres personas pasa varios días sin comer, y la desnutrición aguda afecta a más del 16,5% de la población, según los datos facilitados por Unicef el pasado viernes.
Ante la creciente presión internacional, las autoridades israelíes anunciaron «pausas técnicas» para permitir la entrada de un reducido número de camiones. El pasado domingo, 27 de julio, en el primer día de «pausa», entraron en la franja 73 camiones, y el sábado se permitió el paso de 36. Un número claramente insuficiente para atender las necesidades de dos millones de gazatíes. Según los cálculos realizados por organizaciones humanitarias, deberían entrar en la franja un mínimo de 500 camiones diarios, cargados con unas 25 toneladas de alimentos cada uno.
Israel también ha permitido retomar los envíos por aire de alimentos, una práctica en la que participan Estados europeos y que ha sido criticada por la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa), ya que son «caros, ineficaces e insuficientes».
Y la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF), un organismo estadounidense apoyado por el Gobierno israelí para repartir comida en el enclave, opera cuatro puntos en el sur y el centro de la Franja, frente a los alrededor de 400 que gestionaba antes la ONU.
Cabe señalar que cientos de palestinos han muerto tratando de acceder a estos puntos de reparto, que obligan a caminatas de horas para llegar, anuncian su apertura con una antelación de menos de una hora y cierran a los pocos minutos de abrir porque la ayuda se acaba. Además, están ubicados en zonas militares controladas por el Ejército israelí, que no duda en abrir fuego contra las miles de personas que acuden allí a intentar encontrar comida en una carrera desesperada, tal como pudo atestiguar Efe.
ATAQUE CONTRA SANITARIOS
El Ministerio de Sanidad de Gaza indicó ayer que desde el comienzo del ataque israelí han muerto 60.839 palestinos y 149.588 han resultado heridos. El sábado Israel mató a 119 personas, 65 de ellas tiroteadas cuando intentaban obtener ayuda humanitaria.
Además, el Ejército hebreo atacó la sede de la Media Luna Roja en Jan Yunis, matando a un sanitario e hirieron a otros dos. «Este ataque deliberado contra una instalación protegida de la Media Luna Roja es una grave violación del Derecho Internacional Humanitario: es un crimen de guerra», denunció la organización en un comunicado publicado en su cuenta de X.
La entidad humanitaria precisó que la sede atacada estaba claramente identificada con el emblema de la Media Luna Roja y que su ubicación era conocida por las fuerzas israelíes. «Esto no fue un error», subrayó tajante.

La adicción a la pregabalina no para de crecer en los márgenes

Expectación tras hallarse un planeta similar en tamaño y órbita a la Tierra

Pradales también rubricó el PGOU de Zaldibar por el que se imputa a la exalcaldesa de EH Bildu

Desconocidos roban la ikurriña de Ayuntamiento de Ondarroa y realizan pintadas
