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Vinos franceses, agricultores sudafricanos y tierras raras brasileñas, tres víctimas de Trump

Los efectos de los aranceles de Trump se dejan notar en todo el planeta. Tres ejemplos en las últimas horas: las exportaciones de vinos y licores franceses pueden caer un 25%, Sudáfrica calcula 30.000 parados y Brasil baraja negociar sus tierras raras para paliar los efectos.

Quema de billetes con la imagen de Trump en una protesta contra los aranceles en Brasil.
Quema de billetes con la imagen de Trump en una protesta contra los aranceles en Brasil. (Sergio Lima | AFP)

Días después de que el presidente estadounidense fijara su tabla de aranceles para las diferentes zonas del mundo, cada país hace recuento de daños y estos tres ejemplos de diferentes continentes reflejan la dimensión de la sacudida.

15% MENOS PARA LOS VITICULTORES FRANCESES

El sector de vinos y licores franceses estima que el gravamen del 15 %, unido a la depreciación del dólar, podría suponer un bajón del 25 % de las exportaciones a ese país.

«Una subida del 1 % en el precio se traduce en una pérdida del 1 % en el mercado estadounidense», explicó este martes en una entrevista con la emisora France Inter el presidente de la Federación de Exportadores de Vinos y Licores (FEVS), Gabriel Picard, que insistió en que ese efecto «es casi automático».

Picard señaló que «no hemos perdido la esperanza de que haya una exención» para el sector en las negociaciones que mantiene la Comisión Europea con las autoridades estadounidenses para concretar el acuerdo global alcanzado el 28 de julio, por el que Washington impondrá con carácter general un 15 % de aranceles a los productos importados de la Unión Europea.

En particular se debe a que desde 1977 ambas partes han mantenido sus intercambios de licores totalmente exentos de aranceles, lo que ha permitido, por ejemplo, que se multipliquen por seis las ventas de bourbon en Europa; y también porque considera que el vino francés no compite directamente con el vino californiano, sino que es complementario.

En cualquier caso, advirtió que si se aplican los aranceles del 15 %, teniendo en cuenta que además el dólar se ha depreciado alrededor del 15 % respecto al euro, el incremento de precios supondrá «más o menos un 25 % de pérdida de volumen» en Estados Unidos, lo que es «colosal».

La evolución del mercado estadounidense era muy positiva, pero ahora se teme reducción de ventas en unos 1.000 millones de euros

 

En cifras absolutas, calculó que las ventas en Estados Unidos podrían reducirse «en 1.000 millones de euros».

El pasado año, el Estado francés exportó vinos y licores por valor de 15.538 millones de euros y de ese total 3.810 millones (un 24,5 %) fueron a Estados Unidos, que es el primer mercado exterior para la producción francesa con mucha diferencia.

Además, la evolución de ese mercado era positiva, ya que mientras que las exportaciones de vinos y licores franceses globalmente se redujeron un 4 % en 2024, las dirigidas a Estados Unidos aumentaron un 5 %.

Para el responsable de la FEVS, los aranceles «van a impactar fuertemente la vida y la actividad de 600.000 personas en Francia», que son los que de forma directa o indirecta viven del sector.

Sobre la posibilidad de limitar la repercusión de la subida de precios al consumidor estadounidense con una reducción de los márgenes, Picard respondió que «es una decisión que depende de cada empresa» y no solo de los productores franceses, sino también del resto de los eslabones comerciales en Estados Unidos.

A ese respecto, hizo hincapié en que es allí donde se produce el grueso del negocio, ya que por cada dólar de vinos y licores importados, se generan cinco en Estados Unidos.

El presidente de la FEVS indicó que los aranceles tendrán «consecuencias indirectas» para su sector porque la producción que no pueda venderse en Estados Unidos tratará de comercializarse en otros países, y en particular en el Estado francés, que tiene un mercado «fuertemente debilitado».

Interpelado sobre la posibilidad de orientarse a otros países, Picard reconoció que esa es «una buena pregunta», pero que la conquista de nuevos mercados es algo que «se construye a largo plazo».

El Gobierno francés avanzó la semana pasada, al evaluar las consecuencias del acuerdo UE-EE.UU. sobre los aranceles, que iba a poner todo su peso para que en la negociación de los detalles que sigue en marcha se consiga una exención total para los licores y los vinos.

Hay que tener en cuenta que del total de los 5.000 millones de exportaciones agroalimentarias francesas a Estados Unidos, casi el 80 % corresponden a los vinos y licores.

30.000 PARADOS EN SUDÁFRICA

El Gobierno de Sudáfrica ha advertido este lunes de que unos 30.000 empleos podrían verse amenazados por el arancel del 30 % que Estados Unidos impondrá a las exportaciones sudafricanas a partir del próximo jueves, una medida que el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, calificó como una «calamidad» para el país.

Así lo afirmó el director general del Departamento de Comercio, Industria y Competencia, Simphiwe Hamilton, durante una rueda de prensa conjunta con el Ministerio de Relaciones Internacionales y Cooperación, según recogen medios locales.

«Esta cifra se basa en las consultas que hemos mantenido con todos los sectores de la economía, desde el automotriz hasta el agrícola, y con todos los que se verán afectados. Estimamos que unos 30.000 puestos de trabajo podrían estar en riesgo», dijo Hamilton. Especialmente impactará en el sector agrícola.

Sudáfrica afronta la tasa arancelaria más alta de África Subsahariana, lo que supondrá un fuerte impacto para sus exportaciones a Estados Unidos, su segundo socio comercial tras China, al que vende principalmente automóviles, productos siderúrgicos y cítricos.

Ramaphosa tilda de «calamidad» la medida impuesta por su hasta ahora segundo socio comercial tras China

 

El ministro destacó los avances en la apertura de nuevos mercados en Asia y Oriente Medio -como Emiratos Árabes Unidos, Catar y Arabia Saudí-, así como el desarrollo de acuerdos comerciales y de inversión con Japón para abrir nuevas puertas a las exportaciones sudafricanas.

Por su parte, durante un mitin de su partido, el Congreso Nacional Africano (CNA), Ramaphosa afirmó que Sudáfrica seguirá negociando con la Administración Trump, para «normalizar las relaciones comerciales y, en general, fortalecer las relaciones bilaterales».

El mandatario explicó que el Departamento de Comercio, en coordinación con la Presidencia, trabaja actualmente en una serie de intervenciones para «apoyar y asistir» a los exportadores sudafricanos, aunque reconoció que la creación de cadenas de valor «lleva tiempo».

«Nos complace que, en general, los productores y exportadores estén colaborando con nuestro Gobierno e intentando encontrar soluciones a esta calamidad que se ha abatido sobre nosotros», declaró Ramaphosa.

Las relaciones diplomáticas entre Sudáfrica y EEUU se han deteriorado desde que Trump ordenó en febrero la suspensión de la ayuda económica a Pretoria, al acusar a su Gobierno de «confiscar tierras» de la minoría afrikáner y por su postura crítica hacia Israel ante la Corte Internacional de Justicia. Precisamente esa minoría blanca también se verá muy afectada por los aranceles de su ‘aliado’ Trump.

BRASIL, A LA UCRANIANA

El ministro brasileño de Hacienda, Fernando Haddad, admitió este lunes que Brasil puede incluir un acuerdo de cooperación en tierras raras, de las que el país tiene importantes reservas y Estados Unidos una gran demanda, en sus actuales negociaciones arancelarias con EE.UU.

«Contamos con minerales críticos y tierras raras. Estados Unidos no son ricos en estos minerales. Podemos hacer un acuerdo de cooperación para producir baterías más eficaces», afirmó Haddad en una entrevista a una radio. Trump ya impuso a Ucrania un acuerdo sobre sus tierras raras hace unos meses, tras la ‘encerrona’ a su presidente en la Casa Blanca y a cambio del apoyo militar contra Rusia.

Estados Unidos ya ha manifestado su interés en un acuerdo que le permita acceder a los minerales estratégicos brasileños, como litio, niobio y tierras raras, que son esenciales para la fabricación de baterías y otros productos de la transición energética.

Pese a que Estados Unidos prevé para el próximo miércoles la entrada en vigor del arancel adicional sobre las importaciones de parte de los productos brasileños, Brasil aún confía en que las negociaciones que adelanta le permitan llegar a un acuerdo para reducir los impactos de esa medida o para aplazar su entrada en vigor.

Haddad aseguró que Brasil continúa en la mesa de negociaciones y que es posible que otros productos sean incluidos en la lista de excepciones a la sanción.

En la lista de excepciones anunciada el pasado miércoles figuran varios de los principales productos que Brasil exporta a Estados Unidos, como petróleo y combustibles, aviones y jugo de naranja. Pero entre los productos que tendrán que pagar el arancel figuran algunos que son importantes en la pauta de exportación, como café, carnes y frutas.

Aunque hay varias excepciones, el nuevo arancel afectará al 36% de las ventas brasileñas a Estados Unidos

 

Según los cálculos del Gobierno, teniendo en cuenta las excepciones, el arancel adicional afectará al 36 % de las ventas del país a Estados Unidos, que el año pasado sumaron unos 40.000 millones de dólares (el 12 % de los embarques totales del país).

Ello debido a que las excepciones dejan por fuera de la sanción al 44 % de lo que el país le exporta a EE.UU. y a que otro 20 % se refiere a las ventas de acero, aluminio, automóviles y piezas de automóviles, que tienen un régimen especial.

«Creo que algo puede ocurrir hasta el 6 de agosto (el anuncio de nuevas excepciones). Pero no estamos trabajando con ese plazo fatídico. Seguiremos en la mesa de negociaciones hasta que podamos vislumbrar un acuerdo», aseguró Haddad.

Según el ministro, tan solo 4 % de las exportaciones brasileñas será afectada directamente por la sanción estadounidense debido a que el país puede enviar a otros mercados productos que Estados Unidos dejará de importar pero que tienen gran demanda mundial, como café y carnes.