
El juicio al acusado de proferir presuntos gritos de carácter racista a Iñaki Williams durante el partido entre el Athletic y el Espanyol en Cornellà el 25 de enero de 2020 empieza este miércoles en la Audiencia de Barcelona.
La Fiscalía pide para él una pena de 2 años de prisión y 5 más de prohibición para acudir a estadios de fútbol en cualquier categoría, así como una multa de 5.400 euros por un delito contra el ejercicio de los Derechos Fundamentales y Libertades Públicas.
En el momento en el que Iñaki Williams fue sustituido del terreno de juego, sobre las 14.26, el jugador recibió abucheos en forma de cánticos por parte de un grupo de espectadores, entre los que se encontraba el acusado.
Ese colectivo simuló gestos y sonidos de primates, un hecho que la Fiscalía dice que es «público y notorio» que se ha repetido por parte de grupos de aficionados de distintos países para ofender públicamente a futbolistas de color de piel negra.
Lo hicieron, según el ministerio público, «obrando con evidente desprecio al color negro de la piel del jugador», profiriendo gritos racistas y escenificando gestos de menosprecio hacia su persona, unos hechos que generaron sentimientos de frustración, vergüenza y humillación en Williams.
Los hechos tuvieron «un gran impacto y repercusión» en las redes sociales, por lo que la Fiscalía entiende que se trata de un delito contra el ejercicio de Derechos Fundamentales y Libertades Públicas en su modalidad de lesión contra la dignidad de las personas por motivos racistas y en concurso de normas con un delito contra la integridad moral.
En el juicio, que está previsto que termine el jueves, se escuchará la declaración de Williams por videoconferencia, además de al acusado y a los mossos que se encargaron de la investigación.

El actor Sambou Diaby, expulsado de un bar de Bilbo acusado de mantero: «Aquí no puedes vender»

La exposición temprana a pantallas se relaciona con cambios cerebrales en la adolescencia

Preparándose para confirmar en las urnas la anomalía vasca
