
Illa ha llegado sobre las 15.20 horas, mientras que Puigdemont lo ha hecho a las 16.05, y ninguno ha realizado declaraciones a los medios antes de su encuentro.
El jefe de la Oficina de Relaciones Externas y Protocolo de Illa ha recibido a Puigdemont a las puertas del edificio.
Illa y Puigdemont se han saludado dándose la mano ante los fotógrafos y cámaras y después han accedido a la sala de la reunión, donde han mantenido una cita a puerta cerrada y sin ninguna comparecencia posterior.
Los fotógrafos de AFP han tomado imágenes de ese encuentro en el que ambos se muestran sonrientes y cordiales. La reunión ha durado una hora y media, como se preveía. Puigdemont se ha marchado de allí en un coche con matrícula «1-O-2017», que alude a la fecha del referéndum, según ha indicado la corresponsal de ‘La Vanguardia’ en la capital belga.
Se trata del primer encuentro entre ambos, y se celebra tras el aval del Tribunal Constitucional (TC) a la Ley de Amnistía, que todavía no se le ha aplicado al expresidente catalán.
Esta reunión se produce algo más de un año después desde que Illa asumiera la presidencia de Catalunya, y el Ejecutivo de Illa enmarca este encuentro en las reuniones que ha mantenido el presidente con sus antecesores en el cargo y como muestra de «normalidad institucional».
Mensaje por el diálogo
Illa ha defendido reunirse en este momento con Puigdemont (gesto con el exiliado que criticó a otros expresidents) porque el TC ya ha avalado la amnistía. Ademas, Illa ha explicado que ha sido a iniciativa suya, y que lo hace para mandar un mensaje en favor del diálogo.

La reunión ha coincidido con el viaje que Illa hacía este martes a la capital comunitaria para asistir a la inauguración de una exposición que acoge el Parlamento Europeo sobre el milenario que cumple este año el Monasterio de Montserrat, y en su agenda oficial no constan encuentros con ningún representante de las instituciones comunitarias.
Es la primera vez que ambos dirigentes se reúnen en persona –cuando Puigdemont era president, el líder de los socialistas catalanes era Miquel Iceta– aunque sí que han mantenido interlocución telefónica al menos en una ocasión, cuando Puigdemont llamó como gesto de cortesía a Illa para felicitarle por su investidura, en una jornada marcada por su retorno fugaz a Cataluña.
Puigdemont: «No vivimos en situación de normalidad»
Tras el encuentro, ninguno de los dos dirigentes ha hecho declaraciones, aunque ambos han publicados sendos comentarios en sus cuentas de X. El president en el exilio ha destacado que la reunión ha servido para dejar claro que «no vivimos en situación de normalidad».
Aquesta tarda he estat rebut pel president @salvadorilla a la delegació de la Generalitat davant la Unió Europea. Li agraeixo l'amabilitat i la conversa. En situació de normalitat democràtica, aquesta reunió s'hauria hagut de produir fa molts de mesos i no pas a Brussel·les sinó… pic.twitter.com/vctI4Uvk6a
— krls.eth / Carles Puigdemont (@KRLS) September 2, 2025
«Esta tarde me ha recibido el president Salvador Illa en la delegación de la Generalitat ante la Unión Europea. Le agradezco la amabilidad y la conversación. En situación de normalidad democrática, esta reunión se tendría que haber producido hace muchos meses, y no en Bruselas sino en el Palau de la Generalitat, en la capital de Catalunya. Hoy ha vuelto a quedar claro que no vivimos en situación de normalidad».
Illa: «El diálogo, motor de la democracia»
Por su parte, Illa ha resaltado que «el diálogo es el motor de la democracia para que Catalunya continúe avanzando» y ha puesto como ejemplo la reunión entre ambos.
Avui m'he trobat amb el president Carles Puigdemont, tal com he fet amb la resta d’expresidents de la Generalitat. El diàleg és el motor de la democràcia perquè Catalunya continuï avançant. Avui en donem un bon exemple. pic.twitter.com/N7QKGjFZVH
— Salvador Illa Roca (@salvadorilla) September 2, 2025
Precedentes del encuentro
Entre septiembre y octubre de 2024, en sus primeros tres meses al frente de la Generalitat, Illa recibió en el Palau de la Generalitat, por este orden, a los expresidentes José Montilla, Jordi Pujol, Artur Mas, Quim Torra y Pere Aragonès, en una ronda de reuniones en la que no incluyó Puigdemont, argumentando que se trataba de un líder todavía en activo.
No se reunió tampoco con Puigdemont en sus dos viajes a Bruselas, el primero en noviembre y el segundo en febrero, lo que le valió el reproche de Junts y del propio Puigdemont.
«Sé que le incomoda, porque estoy en el exilio también por la responsabilidad del PSC en la represión», afirmó entonces el líder de Junts.
Tampoco durante la etapa de Illa como ministro de Sanidad, ni cuando fue líder de la oposición en el Parlament, entre 2021 y 2024, mantuvieron ningún encuentro personal.

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