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El Tribunal Supremo israelí ordena mejorar las condiciones básicas de los presos palestinos

El Tribunal Supremo israelí ha ordenado al Servicio Penitenciario mejorar las condiciones básicas de vida de los prisioneros palestinos y proporcionarles suficiente alimento, tras las denuncias por la política de «inanición» que está implementando el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu.

Presos palestinos liberados en abril pasado son examinados en el hospital A-Aqsa de Dair El-Balah.
Presos palestinos liberados en abril pasado son examinados en el hospital A-Aqsa de Dair El-Balah. (Moiz SALHI | APA/ZUMA/EUROPA PRESS)

El Tribunal Supremo de Israel ha ordenado este domingo al Servicio Penitenciario garantizar a los denominados «presos de seguridad» palestinos unas condiciones de vida básicas y suficiente alimento; en un fallo contrario a la política de «inanición» implementada por el Gobierno sionista a raíz de la ofensiva que está llevando contra la Franja de Gaza.

 

La decisión responde a una petición de la Asociación por los Derechos Civiles en Israel (ACRI) contra el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir (cartera que gestiona las prisiones), y obliga a las autoridades penitenciarias a asegurar que los presos reciban suficiente alimento y variado para mantener un buen estado de salud.

Los jueces Daphne Barak-Erez, Ofer Grosskopf y David Mintz han aprobado por unanimidad que el Servicio de Prisiones de Israel tiene la obligación legal de proporcionar alimentos a los presos para garantizar «un nivel básico de existencia», aunque Mintz cuestiona que se esté incumpliendo esta obligación.

«Hay que recordar los dolorosos testimonios de los rehenes (israelíes) liberados que demuestran que un régimen alimentario más estricto (para los presos palestinos) no mejora la situación de nuestros hermanos secuestrados que siguen en cautividad e incluso la agrava», ha apuntado Barak-Erez. Mintz, por contra, considera que tienen un nivel aceptable de nutrición.

«El fallo de hoy representa una victoria crucial para el Estado de Derecho y la dignidad humana», ha afirmado en un comunicado Noa Sattath, directora ejecutiva de ACRI.

«Aunque esta decisión supone un avance significativo, nuestra labor está lejos de terminar. ACRI seguirá supervisando su implementación para garantizar que todos los presos reciban el trato digno que exige la ley», ha añadido Sattath.

Por su parte, Ben Gvir ha criticado el dictamen en un mensaje en X: «Jueces del Tribunal Supremo, ¿de qué lado están? Nuestros rehenes en Gaza no cuentan con un tribunal que los proteja. Los asesinos y los abominables violadores cuentan, para nuestra vergüenza, con un Tribunal Superior que los protege».

El ministro ha recalcado que continuará proporcionando a los presos «las condiciones mínimas que exige la ley».

Política de «inanición»

La petición de ACRI fue presentada el 4 de abril de 2024, tras recopilar testimonios de prisioneros, abogados y representantes del propio servicio penitenciario que denunciaban, desde el 7 de octubre de 2023, una política de «inanición» hacia los detenidos palestinos por motivos de seguridad.

Prisioneros liberados relataron haber sufrido hambre extrema y continua, además de recibir una alimentación de muy mala calidad.

«Las prisiones de Israel se han convertido en campos de torturas», lo que, según testimonios de rehenes israelíes liberados en Gaza, «ha provocado que sufrieran más abusos», ha subrayado el abogado del grupo, Oded Feller. «Un estado no hace pasar hambre a nadie», ha remachado

En julio de 2024, Ben Gvir reconoció en X que uno de sus principales objetivos era «empeorar las condiciones de los terroristas en las cárceles».

El ministro ultraderechista protagonizó en agosto pasado otra polémica actuación, al exhibir un vídeo en el que amenazaba al líder palestino Marwan Barghouti, encarcelado desde 2002, en el interior de su celda.