NAIZ
Donostia

La Asociación de Jubilados Zabaltza de Gros se ve obligada a cerrar «por decisión municipal»

A finales de este año cerrará, tras 45 años de actividad, la Asociación de Jubilados Zabaltza del barrio donostiarra de Gros. El Ayuntamiento considera que el local no cumple con las condiciones necesarias. Zabaltza tiene ya 45 años de actividad ininterrumpida como «punto de encuentro y apoyo».

El local de la Asociación de Jubilados Zabaltza de Gros, todavía abierto pero con el cartel que anuncia su cierre.
El local de la Asociación de Jubilados Zabaltza de Gros, todavía abierto pero con el cartel que anuncia su cierre. (NAIZ)

Después de 45 años de historia en el barrio de Gros, en Donostia, la Asociación de Jubilados Zabaltza cerrará sus puertas en diciembre de este año. Lamentan que se ven obligados a ello después de que el Ayuntamiento les comunicara que el local no reúne las condiciones necesarias para seguir abierto.

En la nota en la que informan de esta decisión que se han visto obligados a tomar, destacan que el centro «ha sido punto de encuentro y apoyo esencial para centenares de personas mayores del barrio».

Explican también que durante más de diez años la asociación ha solicitado de manera reiterada una solución para garantizar la continuidad del servicio, «confiando en los compromisos de las instituciones públicas para encontrar un espacio adecuado». Sin embargo, denuncian que después de todo este tiempo no se les ha ofrecido una alternativa «digna ni suficiente».

Concretamente, señalan que el Consistorio les ofreció un local de 80 metros cuadrados, frente a los 275 actuales, en el que no había ventilación, servicios básicos ni capacidad para acoger las actividades propias de la asociación.

«Un hogar»

Lamentan «profundamente» que «una decisión administrativa ponga fin a un proyecto que ha contribuido de forma decisiva a la convivencia, al acompañamiento y al bienestar de las personas mayores de Gros». Agradecen el cariño, la participación y el compromiso de los que han formado parte.

Según señala una socia-colaboradora, «no se trata solo de un local, sino de un hogar donde muchas personas han encontrado compañía, apoyo y motivos para salir de casa día a día».

Dada la situación, desde Zabaltza hacen un llamamiento a las instituciones para que «reflexionen sobre la necesidad de garantizar espacios dignos para las personas mayores» y a la ciudadanía para que «no dejemos que desaparezcan lugares tan necesarios para el bienestar social y emocional de este colectivo».