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Un fotoperiodista argentino deja la UCI tras pasar ocho meses herido por una granada de gas

El fotoperiodista Pablo Grillo ha dejado la unidad de cuidados intensivos (UCI), después de someterse a ocho intervenciones quirúrgicas en los últimos ocho meses. En marzo, Grillo fue herido en en la cabeza por una granada de gas lacrimógeno que disparó un gendarme en Buenos Aires.

El fotoperiodista Pablo Grillo tras ser herido por una granada de gas durante una protesta en Buenos Aires.
El fotoperiodista Pablo Grillo tras ser herido por una granada de gas durante una protesta en Buenos Aires. (Nicolás SUAREZ | AFP)

El fotoperiodista Pablo Grillo ha dejado este jueves, 27 de noviembre, la unidad de cuidados intensivos (UCI), a más de ocho meses de resultar herido por una granada de gas lacrimógeno que fue disparada por un gendarme durante una protesta de jubilados en Buenos Aires.

Grillo fue trasladado esta mañana al Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca, ubicado en la capital argentina, para continuar allí su tratamiento, después de ser sometido a su octava intervención quirúrgica el pasado 4 de noviembre, según ha confirmado su familia a Efe.

El fotoperiodista recibió en la cabeza el impacto de una granada de gas lacrimógeno disparada por el gendarme Héctor Guerrero, el 12 de marzo de 2025, apenas unos minutos después del inicio de una protesta de jubilados. La manifestación reclamaba mejores condiciones para los jubilados de Argentina. 

Días después de aquella jornada, que terminó con 46 manifestantes heridos y 124 detenidos, la ministra de Seguridad Nacional, Patricia Bullrich, defendió el accionar policial y aseguró que Guerrero había disparado en dirección al cielo, con un ángulo de 45 grados.

Sin embargo, el pasado 7 de octubre, la Justicia argentina procesó a Guerrero y le embargó por la suma de 203 millones de pesos (121.000 euros).

La jueza a cargo de la causa, María Servini, dio por probado que el gendarme fue el autor del disparo de la granada de gas lacrimógeno que hirió de gravedad a Grillo. Según expresa el fallo al que accedió Efe, Guerrero llevó a cabo esta acción de forma horizontal y antirreglamentaria, «a sabiendas de que con su accionar podía poner en riesgo la integridad física de cualquiera de las personas que se hallaban frente a él, o incluso la vida».

En su resolución, la magistrada descartó el argumento ofrecido por Guerrero en su declaración indagatoria sobre su dificultad para observar a los manifestantes durante el episodio.

Además, con su investigación comprobó que durante el accionar de las fuerzas de seguridad el 12 de marzo, el cabo disparó contra los manifestantes otras cinco veces de forma antirreglamentaria y destacó que el cabo estaba capacitado y formado para disparar este tipo de armas.

A más de ocho meses del incidente, Grillo se encuentra «mucho mejor, contento», según ha dicho su padre, Fabián Grillo.