
El lehendakari de la CAV, Imanol Pradales, ha reivindicado este lunes la figura del gudari Txomin Letamendi, en el 75 aniversario de su muerte como consecuencia de las brutales torturas a las que fue sometido durante el franquismo.
En un acto de homenaje a Letamendi, Pradales ha destacado que su voz «resuena con más fuerza que nunca en un mundo de líderes autoritarios, insensibles al dolor de las personas y los pueblos que ven en el poder una mera extensión de sus egos», y en el que «las guerras y la ley del más fuerte vuelven a abrirse paso en detrimento de las grandes conquistas de la segunda mitad de siglo XX».
La figura de Letamendi y la de Karmele Urresti han sido redescubiertas en los últimos años por obras artísticas (el libro de Kirmen Uribe y la película de Asier Altuna), y a nivel político e institucional por la iniciativa de la familia y de GEBehatokia, que ha dado pie a su reconocimiento y reparación. Este homenaje de hoy sigue al que realizó el viernes pasado el Ayuntamiento de Ondarroa.
La historia se ha hecho muy conocida llegados a este punto: nacido en Bilbo en 1901, durante la guerra del 36 fue comandante de gudaris y tras la caída de la capital vizcaína tuvo que exiliarse a París, donde colaboró con los servicios de información vascos y conoció a la ondarroarra Karmele Urresti, con quien se exilió a Venezuela.
Tres años más tarde y tras la petición expresa del lehendakari Agirre, ambos se trasladaron a Euskadi y, en 1947, Letamendi fue detenido y encarcelado y falleció el 20 de diciembre de 1950 por las torturas recibidas.
El lehendakari ha rememorado la figura de Letamendi y ha dicho que la paz, la democracia, los derechos humanos, el autogobierno y el bienestar actuales en Euskal Herria se deben «a su sacrificio y al tesón de quienes tomaron su testigo».
«Se metió en la boca del lobo»
Ha recordado que en 1942 Letamendi respondió a la llamada del lehendakari Agirre y cruzó el océano para volver a su país y «meterse en la boca del lobo», cuando tenía dos hijos de corta edad y siendo «muy consciente del riesgo que corría».
«Fue detenido, encarcelado y torturado, pero una vez liberado volvió a implicarse en otra misión, y todo ello por el amor a la libertad, que aparcando los intereses particulares apela más a la responsabilidad y el compromiso con los demás y con los valores más elevados», ha señalado.
«Como vascos su legado nos enorgullece, su ejemplo nos inspira, su firmeza nos conmueve y su memoria nos interpela», ha elogiado el actual lehendakari.
En el acto han intervenido también Txomin Letamendi Urresti (hijo), el escritor Kirmen Uribe –autor de ‘Elkarrekin esnatzeko ordua’– y el historiador Josu Txueka.
Han asistido junto a Pradales la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y el presidente del PNV, Aitor Esteban.

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