NAIZ

Protesta antimilitarista contra los 325 millones de Lakua «para subvencionar fábricas de armas»

La coordinadora antimilitarista Kakitzat se ha concentrado este martes ante la sede de ITP Aero en Barakaldo para denunciar el incremento de las subvenciones que percibe esta empresa «como industria militar».

Concentración anterior de Kakitzat ante ITP Aero.
Concentración anterior de Kakitzat ante ITP Aero. (Oskar Matxin Edesa | Foku)

Kakitzat ha denunciado este martes con una concentración ante ITP Aero en Barakaldo que los presupuestos aprobados por el Parlamento de Gasteiz para 2026, con los votos de PNV y PSE, implican «destinar 325 millones de euros para uso militar y subvencionar a las fábricas de armas vascas».

Kakitzat ha insistido en que la modificación normativa aprobada por el Ejecutivo autónomo a la Ley de Cooperación y Solidaridad conlleva el destino de esa cantidad «a sufragar la producción, comercialización y financiación de las empresas de armamento vascas».

En concreto, ha apuntado que «ha sido modificado el artículo 10 de la ley de Cooperación y Solidaridad», que establecía que las instituciones de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa «no podían colaborar con personas físicas o jurídicas dedicadas a la producción, comercialización y financiación de armamento o tecnología de uso militar».

Kakitzat ha afirmado que, como consecuencia, ITP Aero Barakaldo «verá incrementadas las subvenciones que percibe como industria militar con label de calidad vasca». Además, ha llamado a «tener en cuenta» que esta empresa aeronáutica «colabora con los aviones militares israelís que bombardean a la población civil de Palestina en Gaza, Cisjordania y Jerusalén».

Kakitzak ha acusado a ITP Aero de colaborar «con la fabricación y mantenimiento de los aviones del ejército israelí que bombardean, salvaje e indiscriminadamente, la franja de Gaza» y ha avisado de que su actividad militar «representa ya un 39% de su negocio total».

También ha recordado que ITP Aero se dedica, además, a la producción de componentes para el avión de transporte militar Airbus A400M o el Avión de Combate Europeo Eurofighter y, por otro lado, mantiene un contrato de 111,5 millones «para el mantenimiento de las aeronaves del Ejército Español del Aire».

«Por todos estos motivos, desde el colectivo antimilitarista se denuncia la importante implicación institucional con las empresas de armas vascas frente a los recortes en sanidad, pensiones, políticas de igualdad, prestaciones sociales o en las posibilidades de acceso a una vivienda digna», ha insistido.

Kakitzat ha citado datos del Ministerio de Defensa en los que las empresas vascas las que se dedican a la producción militar se elevan a 206. Según esta información, la CAV es la tercera comunidad autónoma del Estado, «solo por detrás de Madrid y Andalucía, en facturación militar».