NAIZ
TEHERÁN

Irán rechaza las manifestaciones intervencionistas de Trump

Irán rechazó ayer las declaraciones del presidente de EEUU, Donald Trump, de que acudiría «al rescate» de manifestantes si las autoridades de Teherán disparaban contra las protestas que están teniendo lugar en el país persa y advirtió de que «esta injerencia supondría desestabilizar toda la región».

Protestas en la ciudad de Fasa ayer
Protestas en la ciudad de Fasa ayer (ANONYMOUS-HANDOUT | UGC-AFP)

Irán rechazó ayer las afirmaciones del presidente de EEUU, Donald Trump, de que acudiría en ayuda de los manifestantes en el país persa en caso de represión estatal, y advirtió de que cualquier interferencia extranjera tendría graves consecuencias.

«Trump debe saber que las interferencias de EEUU en este asunto interno significaría desestabilizar toda región y destruir los intereses de EEUU», afirmó en X Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.

Larijani alertó de que el pueblo estadounidense «debe saber que Trump inició esta aventura. Deben ser cuidadosos con la seguridad de sus soldados».

Junto a ello, sugirió que las declaraciones de Trump y de las autoridades israelíes en apoyo de las protestas evidencian «lo que estaba sucediendo entre bastidores. Distinguimos entre la postura de los comerciantes que protestan y las acciones de los actores disruptivos».

El presidente de estadounidense amenazó el jueves a Irán con «acudir al rescate» de los ciudadanos que estos días se manifiestan en varias ciudades si las autoridades disparan contra ellos.

«Si Irán dispara y asesina violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, EEUU acudirá a su rescate», escribió Trump en su red social, Truth Social.

Seis días de protestas

Durante la jornada de ayer se registraron en Irán nuevas protestas desatadas por la crisis económica que han derivado en demandas políticas contra la República Islámica. La represión contra las movilizaciones ha provocado más de un centenar de detenidos y varios muertos.

Ayer se registraron protestas en ciudades como Zahedan y Fuladshahr, donde manifestantes corearon consignas contra el liderazgo clerical como “Muerte al dictador”, según vídeos difundidos en las redes sociales.

En Fuladshahr también se celebró el funeral de Dariush Ansari Bakhtiarvand, uno de los manifestantes fallecidos el miércoles tras recibir disparos de las fuerzas de seguridad durante las movilizaciones, según grupos opositores. Uno de ellos, Hrana, con sede en EEUU, cifró en siete los muertos registrados en las movilizaciones. Además, señaló que hay 33 heridos y 119 detenidos.

Medios locales como Tasnim, vinculado a la Guardia Revolucionaria, confirmaron algunas de las muertes, como las de tres personas en Azna, tras un ataque de los manifestantes contra una comisaría de policía. Según esta agencia, «alborotadores» con diversas armas blancas y de fuego se enfrentaron a los agentes e incendiaron varias patrullas.

El fiscal general de Irán, Mohammad Mohavedi Azad, advirtió de que «cualquier intento de convertir las protestas económicas en un instrumento de inseguridad o en la ejecución de escenarios diseñados desde el exterior se enfrentará a una respuesta para proteger el orden público». Se han presentado estas protestas como las mayores desde 2022.