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Sare y Etxerat cierran enero remarcando las «grandes oportunidades» de este 2026

Tras la potente movilización del 10 de enero en Bilbo, el último viernes de enero ha sido utilizado por Sare y Etxerat para remarcar las opciones de ir resolviendo la problemática de presos, exiliados y deportados en este 2026. «No se puede alargar más», reiteran.

Movilización del último viernes de enero en Errenteria.
Movilización del último viernes de enero en Errenteria. (Andoni CANELLADA | FOKU)

Casi tres semanas después de que una multitud se implicara en Bilbo por la resolución del problema de presos, exiliados y deportados sin más dilación, las concentraciones de último viernes de enero han insistido en la idea de que este año es posible dar un impulso decisivo a esta reivindicación.

En el comunicado leído por Sare y Etxerat en decenas de localidades se remarca que «queremos que 2026 sea un año clave y creemos que existen grandes oportunidades para avanzar en el retorno a casa de una vez por todas de los presos, refugiados y deportados vascos, dando pasos para acabar con la excepcionalidad y acercarnos aún más a una solución integral».

«Eso es lo que exigimos tanto a las instituciones penitenciarias como a las políticas. Si se quiere dar una solución a un conflicto que sigue generando sufrimiento, será imprescindible que prevalezcan las leyes y políticas ordinarias. Será imprescindible, si queremos dar el salto hacia escenarios de convivencia, dejar atrás las políticas del pasado y mirar verdaderamente al futuro. No se puede alargar más», insisten, retomando el lema principal de la manifestación del 10 de enero.

Ambas organizaciones saludan que «fue la movilización que en los últimos años ha congregado a más gente en Euskal Herria, volviendo a superar todas las previsiones». Muestran su «más sincero agradecimiento a todas las personas que acudisteis, así como, a los cientos de ciudadanos y ciudadanas que, bajo la lluvia, colaborasteis de manera comprometida y voluntaria para que la movilización se pudiese llevar a cabo».

Consideran que este nuevo jalón debe «marcar un hito en este 2026 que acabamos de empezar. Junto a partidos, sindicatos y agentes que representan a la mayoría de la sociedad vasca, nos reunimos una parte muy importante de la sociedad con el objetivo de cerrar las puertas al pasado y abrírselas al futuro», resumen Etxerat y Sare.