
El técnico rojillo, Alessio Lisci, no podrá contar con dos fijos en sus onces. A la ya conocida baja de Lucas Torró –vio su quinta amarilla ante el Villarreal– se le suma ahora la de Jon Moncayola, que no ha podido ejercitarse con el resto de sus compañeros en el entrenamiento matinal, como consecuencia de un «cuadro respiratorio», según ha especificado el club, lo que también le va a impedir estar en Balaídos.
El de Garinoain es el futbolista de la plantilla que más minutos acumula en lo que se lleva de la presente temporada –1.996–, con 23 partidos disputados hasta el momento, todos menos uno como titular y habiendo completado 16. Solo Sergio Herrera (1.980) y Catena (1.934) se acercan a sus números.
Además, su papel dentro del equipo es fundamental y diferenciador. Nadie lleva a cabo su gran despliegue físico, ejerciendo de centrocampista “box to box”, tanto taponando huecos en defensa, como llegando a rematar a la portería contraria. No es extraño que el preparador transalpino se haya deshecho en elogios hacia él siempre que ha tenido oportunidad.
En la que ha sido hasta ahora su única ausencia, motivada por la acumulación de tarjetas –la visita del Oviedo a El Sadar–, Lisci optó por ubicar en la sala de máquinas a Moi Gómez, un jugador con características bien diferentes y que comenzó con enormes expectativas de volver a recuperarlo para la causa como el futbolista esencial que fue en su primera temporada como rojillo, pero que ha ido perdiendo pujanza a medida que han avanzado las jornadas.
Bastante más sencillo será reemplazar a Torró. El míster osasunista tiene en la reserva a un Iker Muñoz que tampoco ha contado con excesivo protagonismo –solo una docena de partidos, la mitad como titular y cuatro de estos en Copa–, pero que en Vallecas demostró que puede ejercer como ancla de futuro si se le dan más oportunidades para coger el ritmo de juego necesario.
Equipo «centrado»
El presidente de Osasuna, Luis Sabalza, ha comentado que ve al equipo «muy centrado, lucha y con muchas ganas», en declaraciones realizadas con motivo de su presencia en la presentación de la décima edición de La Carrera de los Valientes, una iniciativa para concienciar sobre la lucha contra el cáncer infantil.
Así, interpelado por los inminentes duelos que le aguardan a la escuadra navarra, el máximo dirigente rojillo ha señalado que, aunque el Celta solo ha salido derrotado en un encuentro de los últimos diez que ha disputado en todas las competiciones, «alguno de estos días le tiene que tocar perder, aunque solo sea por estadística».
Y en cuanto al posterior duelo casero frente al Real Madrid, ha comentado que precisamente es el rival blanco el que «dicen que no está muy bien» y que ya en el partido de la primera vuelta en el Bernabéu, con el que se inauguró la competición, «hicimos un partido muy serio y muy decente, por un penalti discutible, como casi todos, pero bueno, no voy a hablar de esto porque, si no, luego me ponen multas».
«Creo que la afición nunca nos había dejado. Otra cosa es que no sale de la misma manera cuando ganas que cuando pierdes, o cuando actúas como en el último partido contra el Villarreal, en el cual se vio un partidazo. Entonces, la gente sale mucho más contenta», ha concluido.

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