
El colegiado alemán de 27 años, Pascal Kaiser, que pidió matrimonio a su novio en la previa del Colonia - Wolfsburgo de la Bundesliga alemana, ha sido agredido en el jardín de su casa cuando salió a fumarse un cigarro. Así lo ha desvelado el diario deportivo, 'L'Equipe' este lunes.
El pasado 30 de enero, delante de casi 50.000 espectadores reunidos en el RheinEnergieStadion, Kaiser decidió darle una sorpresa a su novio Moritz que había asistido a ver el partido y le propuso matrimonio. El joven árbitro sacó del bolsillo un anillo, mientras, en la otra mano sujetaba el micrófono, se dirigió a su pareja y le dijo: ‘¿Quieres casarte conmigo?’. Su pareja dijo que sí. Toda una emocionante escena que fue aplaudida por el público presente en el estadio.
HE SAID YES!
— DW Sports (@dw_sports) February 2, 2026
The moment queer football fan Pascal proposed to his boyfriend before a Bundesliga game.
Pascal Kaiser came out three years ago. He is also an Amateur referee and a huge fan of Bundesliga side Cologne. pic.twitter.com/fx3FdfTIw2
Según ha revelado Kaiser, el día anterior a la violenta agresión, había recibido amenazas explícitas en las que se desvelaba el lugar donde vive. El joven colegiado había alertado a la Policía, que le había asegurado que «no había peligro inmediato».
Tal y como detalla, veinte minutos después de obtener esta respuesta, mientras fumaba un cigarrillo en su jardín, tres hombres le esperaban y le atacaron violentamente. El joven atribuye esta agresión a lo ocurrido en el estadio el pasado mes de enero.
| BREAKING: Referee Pascal Kaiser, who proposed to his partner before the Cologne vs Wolfsburg game, was attacked at his home.
— CentreGoals. (@centregoals) February 9, 2026
His address was leaked online and he received threats. The attack is believed to be linked to homophobic abuse after the proposal.
[@lequipe] pic.twitter.com/XzUsFEb7SV
En el fútbol profesional cuesta encontrar ejemplos como el de Kaiser, en el que jugadores, árbitros o entrenadores desvelan su homosexualidad. De hecho, recientemente el delantero del Celta de Vigo, Borja Iglesias también sufrió insultos homófobos debido a jugar sus partidos con las uñas de las manos pintadas.
El equipo gallego reaccionó ante los ataques hacía su jugador, y llevó a cabo una iniciativa en la que los aficionados que asistieron al estadio vigués acudieron con las uñas pintadas.

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