Asier Aiestaran
Kazetaria

La racha se corta en un Bernabéu donde todo sale al revés (4-1)

Gol encajado a los cinco minutos, dos penaltis en contra –uno inexistente–, despistes en momentos cruciales... La racha de Matarazzo se queda en nueve partidos sin perder, y a pensar ya en el Oviedo.

Gonzalo ha adelantado al Real Madrid a los cinco minutos.
Gonzalo ha adelantado al Real Madrid a los cinco minutos. (Dennis AGYEMAN | EUROPA PRESS)

La Real ha caído por 4-1 ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, donde se ha cortado la buena racha de Pellegrino Matarazzo, que se queda en nueve partidos sin perder, con seis triunfos y tres empates.

El entrenador txuriurdin ha optado por airear el equipo, cambiando por completo la banda izquierda con la dupla Aihen-Wesley, y metiendo a Herrera en el centro del campo en lugar de Turrientes. El técnico había dejado caer en la previa que no descartaba jugar en el Bernabéu con un planteamiento más retrasado y buscando contras rápidas. No sabremos nunca si era el plan inicial –no tenía pinta–, porque para los cinco minutos el Real Madrid se ha adelantado con un gol de Gonzalo. Entre la relajada no-presión de Wesley sobre el centrador Trent –preocupante la poca intensidad defensiva del brasileño– y el desbarajuste entre Martín y Zubeldia, el joven delantero merengue ha desviado el balón a las redes al estilo Raúl González.

No se ha achantado la Real, que tras algunos tímidos acercamientos ha logrado lo que parecía más difícil, empatar el encuentro. Un pase en profundidad de Soler a Herrera ha pillado despistado a Huijsen, quien ha cometido un penalti clarísimo sobre el venezolano. Oyarzabal, con un disparo centrado fuerte arriba, ha marcado la pena máxima.

Pero apenas tres minutos después ha llegado otro jarro de agua fría. Vinicius, que parece activarse cada vez que Mbappé no está, se ha internado dentro del área y su regate se lo ha comido Aramburu para cometer otro penalti. En este caso ha sido el propio brasileño el encargado de engañar a Remiro.

Y si el 2-1 no era suficiente castigo, poco después ha sido Fede Valverde al que le ha bastado un segundo de duda de Jon Martín para colocarse el balón en la frontal del área y meter un buen derechazo por toda la escuadra.

El 3-1, un nefasto resultado que hasta ha podido ser peor si Gonzalo no llega a fallar una ocasión totalmente solo delante de la portería, obligaba a replantear el encuentro a Matarazzo.

Y un penalti de regalo

El primer cambio ha sido dar entrada a Guedes en lugar de Wesley en el descanso, pero tampoco esta vez ha dado tiempo para ver si la maniobra funcionaba. En la primera jugada del segundo tiempo, Vinicius ha vuelto a irse de Aramburu dentro del área, con Hernández Maeso volviendo a pitar penalti. Pero esta vez el brasileño se ha tirado de forma descarada, sin ningún contacto de por medio. Y aunque a estas alturas ya nada sorprende, el VAR no ha corregido al árbitro de campo.

Segundo tanto de Vinicius, y el partido roto con toda la segunda mitad por delante. Tanto es así que Matarazzo ha optado por dar descanso a Oyarzabal a los 60 minutos.

A partir de ahí, la Real ha seguido dando una muy buena imagen, con bastantes ocasiones para poder meter algún gol más. Un remate de cabeza de Jon Martín, una buena internada de Aihen con habitual paradón de Courtois, buenas galopadas de Guedes por banda... Incluso un gol anulado por fuera de juego a Orri Oskarsson, mientras Beñat Turrientes dejaba continuas pinceladas de calidad en el centro del campo.

Evidentemente, también el Real Madrid ha podido marcar más goles, también han anulado un gol a Vinicius por fuera de juego, pero lo cierto es que ya nada importaba, con el Real Madrid pensando más en su compromiso de Champions y la Real en volver a la senda de la victoria el próximo fin de semana en casa ante el Oviedo.