Aritz Intxusta
Redactor de actualidad

¡Caballo de Fuego, ongi etorri! ¡Feliz año 4724!

La comunidad china en Nafarroa ha celebrado este domingo en Barañain su festival por el cambio de año. A la Serpiente de Madera le sigue el valiente Caballo de Fuego. Leones y dragones han salido a bailar con el objetivo de dar a conocer esta cultura ancestral.  

Imagen de la celebración en Barañain.
Imagen de la celebración en Barañain. (Aitor KARASATORRE | FOKU)
Vecinos y vecinas reunidos para celebrar el nuevo año.
Vecinos y vecinas reunidos para celebrar el nuevo año. (Aitor KARASATORRE | FOKU)
Celebración colorida y animada en Barañain.
Celebración colorida y animada en Barañain. (Aitor KARASATORRE | FOKU)
La comunidad china, reunida este domingo en Barañain.
La comunidad china, reunida este domingo en Barañain. (Aitor KARASATORRE | FOKU)
Imagen de los abanicos.
Imagen de los abanicos. (Aitor KARASATORRE | FOKU)
Los más pequeños han disfrutado de la celebración.
Los más pequeños han disfrutado de la celebración. (Aitor KARASATORRE | FOKU)
No podía faltar comida en la celebración.
No podía faltar comida en la celebración. (Aitor KARASATORRE | FOKU)

La cultura china tiene varios días señalados, como el del Bote del Dragón que cae por junio o el de la Octava Luna Llena de septiembre, pero ninguno tan importante como el Festival Año Nuevo. «No es que nosotros tengamos realmente otro calendario, ya nos hemos adaptado al occidental y también vivimos en 2026. Esto tiene que ver con nuestra cultura, con las raíces», explica Mónica Yu, responsable del área Confucio de la UPNA y secretaria de la Asociación China en Nafarroa. 

La celebración en el auditorio de Barañain se adelanta un poco a la que marca el calendario lunar. En realidad, la nochevieja china es el lunes 16 y el Año Nuevo comienza el martes. Acaba así la etapa de la Serpiente de Madera y entramos en el año del Caballo de Fuego. 

En China las religiones más comunes –explica Yu– son el taoísmo y el budismo. El horóscopo es transversal a las dos. Es otra cosa. Todos lo celebran. «Es una fiesta familiar y la central del año. Se parece en este sentido a la Navidad», aclara. 

El horóscopo chino surge de la combinación de una ronda de doce animales (rata, buey o búfalo, tigre, conejo, liebre o gato, dragón, serpiente, caballo, cabra u oveja, mono, gallo, perro y cerdo) con cinco elementos: madera, fuego, tierra, metal y agua. A cada año le corresponde un animal y un elemento, cada cual aporta unas características, en un ciclo que dura sesenta años. 

«Más que una designación de suerte, el animal y el elemento constituyen una inspiración. Transmiten y refuerzan determinadas ideas. Este año entramos en el Caballo de Fuego, que evoca la valentía, la superación, la perseverancia, la elegancia... No es tanto un destino como un deseo. El horóscopo nos muestra valores que tratamos de interiorizar y practicar este año», prosigue Yu. 

A la par, la comunidad china aprovecha para transmitir la cultura y darse a conocer con sus productos típicos, la música y sus bailes. Hace cuatro años que han escogido Barañain como el lugar para reunirse. Hacen un acto abierto al público, con degustación y bailes y luego, en el auditorio, un espectáculo más elaborado donde las entradas vuelan. Y hay casi 700 plazas. 

El dragón es único animal mítico que aparece en el horóscopo Chino y también bailará fuera porque representa otros valores e incluso al emperador. El león, por su parte, inspira las artes marciales.

Afuera, antes de que todo comience, han danzado un dragón y un león. Además de ser dos de los doce animales del calendario, el dragón es especial por su dimensión mítica y espiritual, además de representar al emperador. 

En cuanto al león, se trata de un animal asociado con la guerra o la fuerza y, en particular, con las artes marciales. De ahí que se vea con tanta frecuencia en celebraciones fuera de China, pues los grupos que practican artes marciales es fácil que se animen a tener su dragón. 

Ya en el espectáculo en el auditorio se han sucedido las danzas, ópera china y canciones en las que se han empleado instrumentos orientales, tanto de percusión, como la pipa (que recuerda a un laúd). Han contado también con la colaboración del grupo Maladanza y con academias de baile locales.

 Aunque el 17 de febrero comienza el año 4724 de este calendario, los chinos no comenzaron la cuenta en un año cero. La extensión de esta tradición surge en torno al siglo II antes de Cristo, con la dinastía Han. El año cero se fijó en un suceso mítico que, mediante cálculos astronómicos, ubicaron dos mil quinientos años atrás en el tiempo.

El origen fue una carrera que organizó el Emperador de Jade en la que tomaron parte los doce animales, fijándose el orden de la rueda. Ganó, por cierto, la rata, que sin ser la más rápida engañó al buey para cruzar el río.