
Un médico gazatí ha ofrecido su testimonio acerca del genocidio cometido por Israel en Gaza ante el juez de la Audiencia Nacional española Francisco de Jorge para que determine si puede personarse como perjudicado en la causa en la que investiga a directivos de la empresa Sidenor por la venta de acero a una empresa armamentística israelí.
De Jorge investiga al presidente de Sidenor José Antonio Jainaga, recientemente nombrado también presidente de Talgo, y a otros dos directivos por contrabando y complicidad en un delito de genocidio, lesa humanidad y contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado.
El juez ordenó el 10 de febrero un registro en la sede de Sidenor en Basauri, al que la Fiscalía se opuso en un recurso que ahora debe resolver la Sala de lo Penal al entender que antes debía haber esperado a que los investigados presentaran ellos mismos la documentación acerca del contrato con la empresa Israel Military Industries (IMSI).
Acusación particular
En ese recurso el Ministerio Público consideró que las diligencias practicadas en lo referido al delito de genocidio debían ser anuladas por falta de apoyo legal, dado que la querella fue interpuesta por una asociación en calidad de acusación popular y no existe ninguna acusación particular que haya pedido personarse en relación con el delito de genocidio.
Con la declaración que ha prestado este lunes ante el magistrado, y de la que se ha ausentado la Fiscalía, el médico gazatí Reffat Alathamma trataría ahora de solventar ese escollo, siempre y cuando el juez decida aceptar su personación como acusación particular en calidad de víctima de ese delito de genocidio.
En su declaración, que apoya con la presentación de la correspondiente documentación para acreditar su testimonio, este médico del Hospital Europeo en Gaza se ha presentado ante el juez como una de las miles de víctimas del genocidio israelí, según él mismo ha explicado a los periodistas a la salida de la comparecencia.
Una docena de desplazamientos y ataques al hospital
Su relato se ha centrado en su vivencia durante la ofensiva israelí contra Gaza, de donde salió hace tres meses, a raíz del denominado alto el fuego, junto a su mujer y sus seis hijos. Ahora trata de obtener el asilo en el Estado español para él y su familia y trabajar como médico, para lo que también está tramitando la homologación del título.
Ha explicado que si bien vivía en el centro de Gaza, sufrió una docena de desplazamientos tanto al sur como al norte durante la guerra.
Su hospital también fue atacado, saqueado y evacuado y en la actualidad está ocupado en una zona bajo control de Israel.
A causa de la guerra, ha añadido, como médico sufría mucha carga porque tenía que trabajar el doble o el triple, a la vez que tenía que compaginar el trabajo con cuidar a su familia de los bombardeos y buscar cómo alimentarles.
Por otra parte, una portavoz de la asociación que se ha querellado contra Sidenor, Comunitat Palestina de Catalunya-Terra Santa, ha reclamado, en declaraciones a los periodistas, que el procedimiento judicial continúe «sin interferencias» y se determine la eventual responsabilidad de los directivos de Sidenor en sendos delitos.
También ha solicitado que las Administraciones Públicas excluyan a Sidenor de cualquier proceso de contratación pública y del otorgamiento de subvenciones y ayudas públicas hasta que se esclarezcan estos hechos.

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