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«Consciente y estable» la joven alavesa ingresada por el accidente mortal de Santander

Ainara Rodríguez V., la joven alavesa herida al hundirse la pasarela de Santander matando a seis personas, está ingresada en el Hospital de Valdecilla en estado «consciente y estable». Duelo absoluto en Barakaldo y Balmaseda, las localidades de los tres jóvenes vascos fallecidos.

Siguen las labores de búsqueda de la joven aún desaparecida.
Siguen las labores de búsqueda de la joven aún desaparecida. (Juanma Serrano | Europa Press)

La joven de 19 años natural de Bilar que resultó herida grave cuando el martes colapsó la pasarela de El Bocal mientras la atravesaba con otros seis compañeros del CIFP La Granja, seis de los cuales fallecieron, sigue ingresada este jueves en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla y está consciente y estable.

Así lo ha informado este jueves el Gobierno de Cantabria, que ha indicado que, a lo largo del día, la joven será sometida a diferentes pruebas para valorar la evolución del traumatismo abdominal severo que motivó su ingreso.

La paciente, Ainara Rodríguez, permanece desde el día del accidente en la Unidad de Politrauma del Servicio de Medicina Intensiva.

En el terrible siniestro fallecieron tres estudiantes vascos: Eunate Hervas, bilbaína de 19 años; Celia Lage, vecina de Barakaldo y de la misma edad; y Xabier Bayón, de 21 años y de Balmaseda.

Este jueves, dos días después del trágico accidente, el operativo de búsqueda ha localizado el cuerpo sin vida de la joven de 20 años desaparecida todavía, natural de Guadalajara. Ha sido hallado en una zona cercana a la pasarela.

Antecedentes polémicos

La senda costera de Cabo Mayor a la playa de La Virgen del Mar, en Santander, siempre ha tenido 'fama', no solo por el número de vecinos y turistas que la pasean diariamente, sino porque su construcción generó críticas, dos proyectos inacabados y, por desgracia, un final trágico el pasado martes.

Hace mas de 20 años comenzó el periplo de la apertura al caminante de esa senda de más de 5 kilómetros por la parte santanderina de la Costa Quebrada, un espacio del litoral norte de Cantabria declarado ahora Geoparque de la Unesco por sus formaciones geológicas.

Fue en 2004 cuando el Ayuntamiento de Santander lanzó la idea de crear esa senda para contemplar la belleza del litoral cántabro y permitir caminar desde el monumental faro de Cabo Mayor hasta la playa santanderina de La Virgen del Mar.

El proyecto debería estar adaptado al terreno natural con criterios de respeto ambiental y seguridad.

En 2006, la idea se plasmó en un proyecto que el departamento de Costas del Gobierno central -que tiene la competencia sobre el litoral- remitió al Ayuntamiento de Santander, pero no fue hasta febrero de 2014 cuando se inició la construcción de la senda.

Sin embargo, ocho meses después de comenzar las obras, el Ayuntamiento pidió al entonces Ministerio de Medio Ambiente, del que depende Costas, rectificar algunos trabajos por una "excesiva" instalación de vallas, postes y pasarelas.

Esa decisión se adoptó tras aparecer una plataforma, integrada por vecinos y colectivos ecologistas, que pidió parar las obras por daños medioambientales, afecciones a zonas litorales protegidas y yacimientos arqueológicos.

Sin cumplirse un año del inicio de la senda y con parte de la obra ya ejecutada, el Ministerio paralizó la actuación para replantear el proyecto y adecuarlo a lo que se pedía.

El nuevo proyecto, presentado dos años después (2017), eliminó el 95 por ciento del vallado previsto, las traviesas de madera que iban a colocarse en el terreno y los miradores planteados al inicio.

Solo se mantuvieron tres pasarelas de madera: una la que colapsó el martes y otras dos que Costas ha pedido a la Policía Local de Santander que precinte, tras el suceso.

Desde ese último proyecto, no se ha vuelto a actuar sobre una senda litoral, que es uno de los itinerarios por la costa cántabra más usados por caminantes y ciclistas.

La senda transcurre por algunos de los enclaves naturales más conocidos y fotografiados de Santander como la fuente de la Sirena, el Panteón del Inglés o el Puente del Diablo.

Y desde el faro de Cabo Mayor llega a la antigua batería de defensa de San Pedro del Mar, en La Maruca, donde se ubica un centro de interpretación del litoral.

En su recorrido hay zonas de fuerte pendiente o grietas en el terreno, que hasta ahora se salvaban con tres pasarelas, una de las cuales provocó la tragedia del martes.