
Aritz Ibarra, herido por la Ertzaintza el pasado 12 de octubre en Gasteiz, ha declarado ante el juez este jueves en la capital alavesa. Sufrió una rotura de mandíbula, la pérdida de un diente y el desplazamiento de otros dos a causa de un pelotazo en los incidentes por el acto de la Falange.
Según ha explicado a NAIZ, ha declarado durante dos horas ante el letrado de la Administración de Justicia, el juez, el abogado de Euspel José Antonio Bitos, el abogado de Falange, otro abogado en representación del Gobierno de Lakua y su propia defensa.
A medida que explicaba los hechos que ya relató en una denuncia el 15 de octubre, «han intentado poner en duda la realidad y las declaraciones que hice en la denuncia». «Yo ya había declarado todo, que la presencia de la Falange en Euskal Herria no es aceptable y es insultante y que fui con la intención de hacerles frente», ha detallado.
Sin embargo, «para imputarme más delitos han intentado buscar grietas y encontrar contradicciones», ha lamentado. «Yo les he dicho que lo tienen todo grabado en imágenes y que acepto todo aquello que está recogido en las imágenes».
Recientemente, el consejero de Seguridad de Lakua, Bingen Zupiria, ha asegurado que después del 12 de octubre se constató una disfunción en uno de los lanzadores de la Ertzaintza. Sobre esto, Aritz Ibarra lamenta que «parece que van a seguir mintiendo para justificar lo de aquel día».
Atestado «alarmante»
Al margen de la declaración, Ibarra ha calificado el atestado policial de los hechos del 12 de octubre de «alarmante». Según explica, en el documento se refiere a los miembros de la Falange –que fueron grabados con palos y cascos– como «los concentrados» y a los antifascistas que se enfrentaron a la concentración ultraderechista como «alborotadores», «rebeldes» e «insurgentes».
Además, refiriéndose a estos últimos, el atestado habla de una «intención evidente de causar la muerte» de los agentes y de las personas cercanas. Así, Aritz Ibarra considera que pretenden «deformar totalmente la realidad» y «procuran apoyar y encubrir las lamentables actuaciones llevadas a cabo ese día».
«De mí dicen que me vieron tirando piedras y que fui uno de los impulsores principales, pero no me identificaron ni me vieron», explica a NAIZ, añadiendo que supieron de él cuando puso la denuncia tres días después de los hechos. «Es alarmante cómo en el atestado no se menciona el pelotazo que recibí y se habla de palos metálicos, que no constan entre los objetos incautados», detalla el gasteiztarra.

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